CESTA DE MANZANAS
Ingredientes:
masa:
- 250 gr de Topfen (requesón parecido a la ricotta pero algo más seco y ácido – si utilizais ricotta a lo mejor necesita más harina)
- 125 gr de mantequilla fría
- 250 gr harina
- una pizca de sal
relleno:
- 1 kg de manzanas algo ácidas, yo he utilizado Elstar
- 1 bolsa (8 gr) de azúcar vainillado
1 huevo para pincelar
Amasar los ingredientes de la masa y dejar reposar en un tupper en el frigo, por lo menos durante una hora (aguanta bastante más si lo queréis preparar con antelación). Pelar y trocear las manzanas y ponerlas en una sartén junto con el azúcar vainillado. Dejar que “suden” a fuego lento durante unos 10 min. Apartar y dejar enfriar completamente. Esto es importante para que la masa no se reblandezca al rellenarlo. Preparar el molde con mantequilla o papel para horno. Enharinar la encimera y sacar la masa del frigo. Aplanar con un rodillo hasta que tenga un grosor constante y sea más o menos el doble de grande que el molde. Recubrir la base del molde de manera que el borde suba 1 o 2 cm, según el tamaño del mismo. Recortar lo que sobre, hacer una bola y devolver al tupper/frigo. Verter las manzanas y repartir uniformemente. Calentar el horno a 180°C y volver a enharinar. Sacar el resto de la masa y amasar hasta tener un grosor constante. La forma da un poco igual. Cortar en tiras de grosor parecido. Colocar las tiras sobre las manzanas – según las ganas y maña que se tenga se puede hacer alternando verticales y horizontales o trenzando como en la foto. Coser los bordes con un tenedor para que no se abra durante la cocción. Pintar con huevo batido sin escatimar y hornear durante unos 25-30 minutos según el tamaño. Dejar enfriar un poco y cuando esté aún tibio, espolvorear con azúcar glasé y/o servir con helado de vainilla.
Bonus track: con la masa que os sobre, haceis una bola y al tupper/frigo. Mientras el pastel está en horno, la sacáis, le dais un par de viajes con el rodillo y la cortais en trozos más o menos triangulares. Los enrollais comenzando por el cateto más corto, les ponéis el huevo que haya sobrado, los meteis al horno y ya teneis unos pseudos croissantitos estupendos para la merienda.