Manual de actualización doctrinaria cyberciruja
A principios de 2021 se publicó en gopher, en un e-zine y luego en el blog de Rebelion.digital el “Manifiesto Cyberciruja”, un texto fundacional dentro de la naciente Comunidad Organizada de Cybercirujas. En él, mediante un lenguaje de guerrilla y chabacano se exponían algunas de las ideas centrales que guían el hacktivismo de dicha grupalidad: la lucha contra la obsolescencia programada, la crítica hacia los oligarcas del dato, la defensa del software libre y la territorialización de las luchas tecnopolíticas de esta era. Considero que dicho documento, que además de rozar entre lo poético y lo bizarro, queda en cierto punto desfasado pero peor aún, termina siendo críptico para el lector promedio. El lenguaje utilizado, propio de la barricada de los manifiestos, logra el cometido de impactar, sí, pero partiendo de la base que vivimos en una sociedad que se jacta con orgullo de no entender de tecnología, gran parte del mensaje se pierde. Por otro lado, a raíz de los últimos acontecimientos, del advenimiento de la derecha libertaria, la compra de Twitter y los cambios en el algoritmo desde la llegada de Musk, el desembarco de Meta en el Fediverso y por supuesto, el crecimiento de Cybercirujas como espacio de militancia, hacen necesaria la actualización pero también la profundización teórica de estos y otros conceptos alcanzados por nuestro espacio.
Las discusiones que Cybercirujas plantea son esencialmente populares y territoriales. Nuestras acciones tienen que ver con vislumbrar un problema social y plantear soluciones comunitarias; en el camino, mostrar que la tecnología informática es una problemática social que debemos abordar. ¿Por qué damos por sentado que un celular debe durar entre dos y tres años hasta ser cambiado? ¿Qué hemos hecho para naturalizar que bebés estén enchufados a teléfonos móviles antes de saber siquiera hablar? ¿No es extraño que todos estemos enganchados en las mismas aplicaciones y consumiendo ingentes cantidades de publicidad dirigida?¿Acaso no está comprobado que la sobrexposición a las redes sociales daña nuestra psiquis? El tabaco y el alcohol dañan nuestra salud y el tejido social en general, por lo cual tienen regulaciones estatales. ¿Qué pasó con el enorme campo de acción de los oligarcas del dato? Lo que sucede, creemos desde Cybercirujas, es que al no haber una conciencia tecnológica, o mejor dicho, un “tecnoempoderamiento de la sociedad” no habrá jamás interés alguno en modificar esas conductas.
Para paliar esta situación buscamos generar este nuevo documento, esta pieza entre lo teórico y práctico, lo mundano y reflexivo, lo militante y lo utópico. El “Manual de Actualización Doctrinaria Cyberciruja” no es más que un compendio de textos, de ideas, de reflexiones y métodos de acción para quien quiera acercarse a una lectura crítica pero activa de la situación tecnopolítica actual. Hace 5 años venimos mencionando que no podemos ser meros espectadores pasivos de la realidad de cómputo que los oligarcas del dato imponen. Nuestro compromiso con dicha causa es cada vez mayor: la situación actual nos da la razón en la caracterización de guerrilla que hicimos en nuestro Manifiesto. El crecimiento de nuestra comunidad, que ha sido tanto anárquico como orgánico nos obliga a dar aun más pasos en pos de la concreción de un gran frente de hacktivistas de base territorial y para eso precisamos actualizarnos y generar más textos que den cuenta de nuestras acciones, inquietudes, teorías y marcos de acción.
Mucho se habla en el marco de la política argentina de la falta de renovación en cuanto a las luchas y las causas nacionales. ¿Cómo puede ser que no haya, en ninguna organización social, política o partido político nacional áreas encargadas de pensar, problematizar y teorizar en torno a la tecnopolítica? Ni siquiera el advenimiento del Presiduende le hace mella a la política tradicional. ¿Acaso no está más que claro que en la guerrilla discursiva de las redes, los oligarcas del dato, en este caso encarnados en Elon Musk, ponen todos sus fierros a disposición de una persona? Las guerras de propaganda, las pysops, las operaciones de prensa, la construcción de sentido, todo gira en torno a las autopistas del cyberespacio, de un cyberespacio vallado y delimitado por la ucronía de los magnates del dato. Nadie escapa a esa lógica, ni el más librepensante ni el mayor de los trolls: todos y todas estamos percudidos por cómo el algoritmo nos valida. Quién diga lo contrario, miente. La sobreexposición a estas formas de control social se paga caro. Entonces, si todos estamos inmersos, si todos tenemos cierta conciencia del problema, ¿por qué no se toman cartas en el asunto?
Falta una perspectiva tecnopolítica de nuestra realidad. Una propia. No una importada, de Europa, de Asia, de EEUU; no por ningunearlos, hay muchos que hace años vienen escribiendo al respecto, pero lo hacen desde el centro. Nosotros somos sudacas y la tecnología nos pega por otro lado. Mientras en EEUU o en Europa cambian sus computadoras cada 2 o 3 años para favorecer el consumismo, nosotros los estiramos hasta más no poder. Mientras en Europa aparecen legislaciones en torno a la utilización de cookies o sobre la interoperabilidad de los clientes de mensajería instantánea, acá es un terreno fértil para que las telcos y los oligarcas del data apliquen sus algoritmos sin ningún tipo de regulación. ¿O acaso alguien sabe qué hace el Boti del GCBA con la enorme masa de datos recopilados? Recuerden que dicho desarrollo fue en colaboración con Meta, cuando comenzaron a indagar en ese tipo de soluciones.
Ante la falta de una perspectiva tecnopolítica sudaca, latina y tercermundista, encontrarán ustedes en los siguientes artículos del “Manual de Actualización Doctrinaria Cyberciruja” distintas preguntas, respuestas, teorías y praxis sobre el quehacer tecnopolítico de los sudacas que habitamos el Sur Global. Desde la resistencia y la lucha, desde la organización y la militancia, desde el territorio y el cyberespacio, esperamos que este corpus sea la base para la construcción de una nueva teoría y práctica hacktivista que sirva para unir caminos y traccionar nuestras luchas.