inmovilidad
Mi móvil tiene casi siete años y cada vez menos movilidad. Todo le cuesta: abrir, cerrar, mostrar, enviar, recibir, actualizar, reproducir y un largo etcétera. De momento, todas las aplicaciones funcionan porque aún es capaz de soportar el sistema operativo actual, aunque ya se oyen tambores que para el próximo cambio de versión no podrá. Entonces comenzarán a fenecer poco a poco algunas aplicaciones que, sin las debidas actualizaciones, cada vez me alejarán más de la experiencia plena que la tecnología me brindaría si me añado al flujo de lo actual y adquiero el último modelo. Menuda tontería. No debería olvidarme que lo que tengo es un teléfono con cosas, pero sigue siendo un teléfono y lo seguirá siendo. Que me falten cosas, mientras no sean cosas básicas, que de éstas hay muy pocas, no tiene por qué ser un problema.
Estos son mis principios, pero si me lo envuelves de regalo, los cambio.