Sopa de letras

Lecturas

¡Descubre los fascinantes artículos en Sopa de Letras!

from myreviews2024

Recuerdo la primera vez que entré en Pandora. No fue un lugar; fue un estado mental. Un horizonte dentado, colores que parecían pintados con electricidad y un humor que no pedía permiso para existir. Borderlands nunca fue simplemente una saga de disparos con botín; fue una celebración del exceso, una caricatura consciente de sí misma, una ópera espacial donde el absurdo y la emoción compartían escenario.

El logo de Borderlands 4 apareciendo sobre un fondo de caos, balas y estilo artístico de cómic característico de la saga.

Ahora, al pensar en Borderlands 4, siento algo distinto: no solo anticipación, sino curiosidad. ¿Cómo se expande un universo que ya parecía estirado hasta el límite de su propia exageración? ¿Cómo se reinventa el caos sin traicionar su esencia?

El legado del ruido y la risa

La identidad de Borderlands siempre ha estado hecha de contrastes. Un mundo áspero, casi inhóspito, donde la violencia estilizada convivía con diálogos que rozaban la comedia absurda. Personajes excéntricos que parecían salir de un cómic febril, pero que, de alguna manera, lograban dejar huella emocional.

Si Borderlands 4 quiere trascender, no basta con añadir más armas, más números flotando en pantalla o más rarezas cromáticas. El desafío es más delicado: encontrar una nueva cadencia dentro del ruido. Transformar el frenesí en algo que no solo impresione, sino que permanezca.

Una guarida secreta de banda oculta tras una cascada de ácido, con luces de neón parpadeando en la entrada.

La saga siempre entendió que el botín no era solo recompensa mecánica, sino promesa narrativa. Cada arma era una pequeña historia: un fabricante con personalidad propia, un efecto secundario inesperado, una descripción cargada de ironía. Imagino que en esta nueva entrega esa filosofía podría evolucionar hacia sistemas aún más orgánicos, donde el equipo no solo modifique estadísticas, sino estilo, estrategia y hasta identidad.

Más allá de Pandora

Uno de los movimientos más significativos en entregas anteriores fue expandir el mapa estelar, salir del desierto rojizo y explorar otros paisajes. Si Borderlands 4 decide profundizar esa expansión, no se trataría solo de cambiar biomas, sino de redefinir atmósferas.

Un nuevo planeta no debería ser solo un telón distinto, sino un pulso diferente: climas que influyan en el combate, ciudades verticales que alteren la movilidad, entornos que respiren historia. La dirección artística siempre fue una de las fortalezas de la saga; ese trazo cel-shading que convierte cada escena en viñeta viva. En hardware actual, ese estilo podría alcanzar un nuevo nivel de detalle sin perder su carácter artesanal.

Imagino cielos que mutan con el paso de las horas, tormentas que cambian la lectura del terreno, asentamientos que parecen construidos con restos de sueños industriales. En Borderlands, el entorno nunca fue neutro; siempre fue un personaje más.

El jugador intercambiando armas sobre la marcha durante un tiroteo, pasando de una escopeta a un lanzacohetes en fracciones de segundo.

El humor como equilibrio

Hay algo frágil en el humor. Cuando funciona, ilumina. Cuando se exagera, se diluye. Borderlands 4 tiene ante sí la oportunidad de refinar su tono: conservar la irreverencia, pero permitir más matices.

Las entregas previas mostraron que detrás de la sátira corporativa y los chistes meta había espacio para momentos de pausa, incluso de melancolía. Esa combinación es la que da profundidad. Un mundo que solo grita termina por agotarse; un mundo que alterna intensidad con silencio logra resonar.

Quizá el verdadero salto evolutivo no esté en la cantidad de líneas ingeniosas, sino en su intención. Personajes que no solo provoquen risa, sino que sorprendan por su vulnerabilidad. Antagonistas que no dependan exclusivamente del carisma estridente, sino de convicciones que inviten a reflexionar, aunque sea por un instante.

Un anuncio dentro del juego para el pase de temporada, mostrando siluetas de futuros personajes y destinos.

Mecánicas que respiren libertad

En lo jugable, la saga siempre destacó por su fluidez cooperativa. Entrar con amigos, repartir roles de manera casi intuitiva, descubrir sinergias inesperadas. Si Borderlands 4 logra profundizar en esa cooperación —quizá con habilidades que evolucionen según cómo se usen en equipo— podría transformar la experiencia en algo aún más dinámico.

También hay espacio para sistemas más flexibles. Árboles de habilidades que no solo desbloqueen poder, sino que planteen decisiones significativas. ¿Especialización extrema o versatilidad arriesgada? ¿Daño inmediato o control estratégico del campo? El equilibrio entre accesibilidad y profundidad será clave.

Y luego está el ritmo. Borderlands siempre fue vértigo, pero el vértigo necesita respiración. Misiones que alternen intensidad con exploración libre, instancias que permitan simplemente deambular, escuchar transmisiones lejanas, observar detalles que no exijan disparar para existir.

Tecnología al servicio del estilo

Con la potencia de las consolas y PC actuales, Borderlands 4 podría ampliar su escala sin sacrificar claridad visual. Iluminación más compleja, físicas más reactivas, densidad de elementos en pantalla. Pero lo esencial es que todo eso sirva al trazo distintivo de la saga.

Un potenciador elemental de fuego cubriendo el arma del jugador, las llamas reflejándose en el casco mientras se prepara para disparar.

El cel-shading no es una limitación; es una declaración. Significa que la realidad en este universo siempre está ligeramente exagerada, como si cada escena fuese una ilustración que decide moverse. Mantener esa coherencia estética será tan importante como cualquier innovación técnica.

La pregunta que permanece

Más allá de mecánicas y gráficos, lo que realmente define a Borderlands es su energía. Esa sensación de que el caos puede ser colorido, que el exceso puede ser expresivo. Borderlands 4 tiene la tarea de conservar esa chispa sin repetirse.

No necesita reinventar su ADN, pero sí escucharlo con atención. Entender qué parte del ruido era emoción genuina y cuál era simple inercia. Ajustar el volumen sin perder la música.

Si logra ese equilibrio, podría convertirse no solo en la siguiente entrega, sino en una reafirmación. Una prueba de que incluso las sagas más estridentes pueden evolucionar con elegancia. Que el humor puede madurar sin perder filo. Que el botín puede seguir sorprendiendo.

Al final, lo que espero de Borderlands 4 no es únicamente más armas ni más enemigos excéntricos. Espero un mundo que me invite otra vez a perderme en su ironía, a encontrar belleza en su desorden, a recordar que el videojuego puede ser al mismo tiempo espectáculo y sátira, ruido y reflexión.

Porque en ese contraste —entre explosión cromática y pausa íntima— es donde Borderlands siempre ha encontrado su verdad.

 
Read more...

from Diario de un corredor de montaña

La salida de hoy ha sido especialmente satisfactoria. Divertida también, pero si tuviera que elegir un adjetivo para definirla sería el primero.

El domingo es para mí el mejor día para correr. Estoy descansado después de la semana de trabajo, y cojo los caminos con muchísimas ganas. Como siempre, he amanecido pronto, sobre las seis. He desayunado con calma, y he leído un buen rato en la inmejorable compañía de mis gatos hasta que se ha levantado mi mujer. Entonces me he vestido, he calentado mientras comentaba con ella lo acontecido durante el Benidorm Fest y me he echado al monte.

De salida hacía fresco, pero no aire, y solo por eso ya se veía venir un día magnífico. La zona por la que salgo a correr se podría dividir en dos: la primera, y la más cercana a mi casa, es la zona de la atalaya, llamada así porque en su punto más alto tiene, y esto no lo adivinaríais jamás, una atalaya. La segunda, algo más retirada, es la zona conocida por aquí como la fuente del moro. Antes de mi mala racha con las lesiones y dolores varios (fascitis plantar y ciática), acostumbraba a salir por un camino bastante cómodo que lleva directo a la zona de la fuente del moro, pero tras comenzar con la recuperación comencé a salir por la atalaya, que tiene unos caminos mucho más estrechos, agrestes y divertidos.

Es cierto que yo soy más bien tirando a idiota, no os voy a engañar, pero no lo soy tanto como para no aprender de mis errores. Así que en mi regreso a los caminos moderé mucho el kilometraje, aumentándolo poco a poco y muy progresivamente. Por eso durante este tiempo me he limitado a salir por la atalaya, y como mucho rozaba la parte más cercana de la fuente del moro. Hasta hoy, que he pensado que qué demonios, que ya era hora de volver a andurrear por esos bonitos parajes.

Y hete aquí que me lancé como un chiquillo con zapatos nuevos a triscar por el monte, saludando a perros (hoy no me ha atacado ninguno, biennn) y a los pocos senderistas que me he cruzado. Tras dejar atrás la atalaya avancé por el Sembrado del Paisano™ (si seguís mis aventuras ya sabéis de lo que hablo. Si no lo hacéis, debería daros vergüenza) y entré de lleno en la fuente del moro. En vez de coger el camino corto, tomé uno de los caminos largos, que bordea la zona. Bajaba por un sendero que discurre paralelo al cauce seco de un río y que tiene unas cárcavas terribles, que siempre me hacen pensar en lo que pasaría si tropiezo y meto una pierna ahí (estoy preparando una entrada sobre este tema, de hecho). Y al doblar por un recodo del camino fue cuando recordé lo que se me venía encima: una subida terrible, con un terreno tremendamente irregular. Pero yo ya sabía que lo peor venía después, porque al acabar esa subida, tras otra revuelta, te topas de cara con una que deja a la anterior como un paseo por el parque de mi barrio.

Apreté los dientes, y firme y decidido giré para enfrentarme con mi bestia negra. La primera subida la hice corriendo, como antaño, pero ya sabía que la próxima iba a ser imposible. La recordaba como una autentica pared que solo podía subirse caminando. Así que doblé la última curva y me preparé para lo inevitable, pero entonces vi que igual no era para tanto. Desde luego que era una subida dura, y muy irregular, pero quizá no tanto como para no subirla corriendo. Así que reduje la zancada, aumenté la cadencia, y tiré para arriba como si me persiguiese un inspector de hacienda. Y ¿sabéis qué? Que efectivamente no fue para tanto. Sí, llegué cansado, porque ya llevaba una buena encima, pero ni mucho menos como meses atrás. Y mientras volvía a casa me dio por pensar que no es que esa subida me pareciese más terrible en su momento de lo que es realmente. Es que, cuando haces algo habitualmente, y sobre todo si lo haces con ganas, poco a poco vas mejorando. Y el concepto «subida terrible» adquiere otro significado. Y me dio por sonreír, y así volví por el camino que lleva de vuelta a casa, con una sonrisa en los labios.

Cuando llegué a mi amado hogar y consulté el reloj, comprobé que había pasado de los diez kilómetros, algo que no había hecho desde antes de la lesión, y entonces mi sonrisa se acentuó aún más. Supongo que ahora, y esto que quede entre nosotros, mi objetivo de correr una media maratón por la montaña está un poco más cerca. Así que seguiré corriendo, siempre con cuidado, pero un poco más lejos cada vez, sabiendo que puede que el hábito no haga al monje, pero sí hace al maestro.

 
Leer más...

from A:

Ni culpable ni innocent

Sobre meu reposen les engrunes no recollides i les taques seques de les salses i les begudes del sopar de dimarts. Trobo a faltar la barreja de tonalitats i les històries d’aquestes dues humanes que cada dia recolzen els seus avantbraços al meu perfil. Crec recordar que van dir que tornaven a finals de setmana. M’entretindré en anar absorbint i canviant de forma aquestes restes.

—Hola xuli, com t’està anant amb la teva família? Has anat a veure al Joan? —Va escriure la Cris atabalada des de casa de la seva família. —Guapii <3, per aquí va tot bé, ja saps... apagant focs, però bé. Vaig fent dia a dia, tot i que encara no he pogut anar a veure al meu germà... I tu, com estàs? —Bé, bé, estic notant com els meus pares es fan grans, però bé. —Escolta, tia... Al final vaig dimarts a Ponent... —va dir amb un to de veu suau—, vols que aprofiti i li digui alguna cosa de part teva al Joan? —No, no et preocupis, en realitat vull iniciar jo la comunicació amb ell, gràcies. —D’acord, com tu vegis, que vagi bé, ens veiem dissabte al pis! :) —I amb aquesta emoticona, l’Anna va sepultar la conversa de xat.

— Hola? —Va dir la Cris en arribar. Un cop més, el silenci li va reconfortar. Cada cop que marxava d’aquell pis, desitjava tornar i reconnectar des d’aquest punt: estirada sobre el sofà, amb els ulls oberts i la mirada absorta. En lloc de veure les irregularitats del sostre, li venien imatges d’escenes viscudes a casa de la seva família, de projeccions futures i el vaivé al pit de les emocions que estava sentint. —It’s my life, it’s now or never..., sonava a tot volum als cascos de l’Anna. Sense ni tan sols assabentar-se, estava reproduint la cançó a través de les seves cordes vocals, com si de la oïda a la boca hi hagués un conducte directe d’entrada i sortida d’àudio. Amb això, es dona per finalitzat el moment meditatiu de la Cris. —Hellooo! —Va dir la Cris per advertir de la seva presència a la sala d’estar. —Ostres, quin ensurt! No sabia que estaves per aquí! —Va exclamar al veure-la tombada al sofà. —He intentat avisar-te, però venies amb els cascos i no m’has escoltat. —Bua tia, tenia moltes ganes de veure’t, necessito parlar d’en Joan. Ahir vaig anar a veure’l i no està gens bé, ja saps que ell de vegades és un gilipolles, un més, però diria que li vindria bé veure a algú més que no fos la seva pròpia família —Va dir l’Anna mentre invadia tot el sofà amb la jaqueta, la bossa, els cascos i el seu torrent de veu irrefrenable. Després que les seves cames quedessin per sobre del respatller del sofà, la Cris es va veure obligada a rectificar la seva postura. Gairebé demanant-li permís, va haver de moure les dues extremitats, es va reclinar sobre la paret amb les dues cames creuades i va sospirar. —Anna, saps que tinc la voluntat de fer-ho i que m’agradaria veure’l, també, però és que aquell lloc... —Bff Cris, ho sé, és una presó, una maleïda presó! Clar que és una merda, però joder, és el meu germà qui està allà dins aquest cop i podríem haver sigut tant tu com jo! On queda allò de“tres són un”? Eh!? Em preocupa veure’l així i se m’envaeix la tristesa cada cop que el carceller obre la seva boca per dir que s’acaba la visita... Estic desesperada! —balbotejava l’Anna entre llàgrimes, espasmes i sons aguts interromputs provinents de l'estómac. —No, saps que no és del tot així! —Va dir la Cris—. Li van pillar per no tenir en compte el que vam acordar. Si no hagués actuat pel seu compte, avui estaria a casa seva tan tranquil, tu relaxada i jo també, preparant el sopar en lloc d’haver d’estar parlant un altre cop d’ell. Ja et vaig dir que jo vull anar a veure’l, escriure-li una carta o donar el meu contacte perquè em truqui, però encara no m’hi veig capaç, tinc molt de dolor dins i encara m’estic recuperant del cop. Per a mi, tot això també està sent molt complex. —Quin cop!?, Cris, quin cop!? —el to de veu va augmentar, la ràbia s’estava apoderant de la tristesa i l’ambient es va tensar—. Cop el que jo tinc, que li han tancat, joder! I no em vinguis amb el discurs que va ser per culpa seva, que ja sabem que qui acaba allà dins és perquè hi ha gent a sou dissenyant els plànols de les presons, construint-les, fent lleis i aplicant-les a la gent pobra o a qui decideixi anar en contra d’aquest sistema de merda, no perquè siguis culpable o innocent. —Tia, aviam si t’entra al cap! Que no vaig a la presó no perquè sigui una presó. Tu saps que, per desgràcia, això que per a molta gent és tan sols una amenaça de càstig, per a mi ha sigut un clau durant tota la meva vida. Però no, no és per això que no he anat a veure’l. No hi he anat perquè no puc més, marxo! Estic farta d’estar entrant i sortint per aquests putos murs de formigó, estic farta de sentir que la meva vida s’interromp una vegada i una altra. —Deia la Cris mentre agafava consciència, a través de les tremolors del cos de l’Anna, de la dimensió que agafava l’afirmació que acabava d’expulsar. —Ho sento... de veritat, em sap greu... Però me’n vaig, fins aquí.

A tot això, encara no s’han adonat que tant les restes de dimarts com jo seguim aquí. He notat el gir involuntari d’un cargol i, amb ell, la inestabilitat d’una de les meves potes. No és el simple fet del pas del temps el que ens va transformant als materials, sinó les històries que succeeixen al nostre voltant. Amb elles canviem de valor, de forma i inclús d’espai. La Cris em va portar aquí i, des de la submissió que se m’atorga com a taula, em pregunto si ja formaré part d’aquest lloc o si, pel contrari, me’n portarà amb ella quan decideixi retirar totes les seves pertinences.

 
Read more...

from zona de confort

Hace al menos un año o dos retomé los blogs, los blogs porque ha acabado siendo más de uno.

Al principio estaba indecisa, no sabía bien sobre que escribir, pero sentía la necesidad de hacerlo. Finalmente me lancé sin tener un rumbo fijo. No obstante, en esta ocasión iba ser distinto, ya que no había ninguna presión de tener seguir las reglas del SEO (ni siquiera sé si ahora funcionarán por la implantación de IA metida en calzador en todas partes).

Obviamente a mayor constancia más alcance tienes (se hace lo que se puede), lo de escribir textos de más de mil palabras ya lo dejamos para otro día.

La verborrea nunca ha sido lo mío, en la palabra escrita tampoco, aún así es el lugar donde más segura me siento, junto al del dibujo donde cada vez gano más confianza.

El caso es que me he dado cuenta de que no estoy acostumbrada a recibir feedback (ni siquiera cuando tenía blogs literarios) y cuando hay un mínimo de interacción en un medio así ya me abruma.

Este temor lo he perdido un poco gracias al fediverso, también a Spacehey (quién iba a decirlo) y a que me he lanzado a escribir poesía echándole un poco de morro porque es algo que me sigue imponiendo porque yo que sé, nunca seré una Emily Dickson, pero luego recuerdo que Perreverte existe y se me pasa (Perreverte nunca ha escrito poesía que yo sepa, no obstante, me sirve como ejemplo de escritor mainstream).

En este último año también me he diversificado un poco (bastante). Ahora subo los poemas en el blog de Mataora donde además subo algún post relacionado con cuadernos y cosas artísticas.

En Spacehey subo principalmente mis dibujos, al igual que en Substack donde hay una gran comunidad de artistas y creadores en general (este el lugar más mainstream donde estoy ahora), mientras retomo Cara poco a poco.

Actualizo cuando puedo y/o tengo algo que decir. Aquí no sé lo que haré todavía, sin embargo, nunca lo he sabido, quizá sea mi sitio más random.

También donde he empezado a perder el miedo.

 
Leer más...

from myreviews2024

Si hay algo que define Monster Hunter Wilds, es su capacidad de reinventar lo conocido. Y sin duda, el mapa de esta entrega no solo redefine cómo se juega, sino que también cómo se siente ser un cazador. Como alguien obsesionado con coleccionar cada arma, armadura y material, puedo decir con certeza que este mapa ha cambiado las reglas del juego de formas que nunca imaginé.

Un Vistazo Completo al Ecosistema

Imagínate esto: estás en pleno bioma, rodeado de paisajes deslumbrantes y fauna salvaje. Abres el mapa y, de un solo vistazo, tienes toda la información que necesitas. ¿Qué monstruos están cerca? Ahí están, con sus niveles de amenaza claramente marcados. ¿Qué materiales puedes recolectar? Todo está señalizado, desde plantas raras hasta vetas de mineral. Incluso te muestra qué monstruos están a punto de partir y cuáles están a punto de aparecer.

Mi personaje cabalga por un exuberante bosque mientras el mapa muestra los recursos y monstruos cercanos, planificando mi próxima caza.

Esto no es solo una herramienta; es una revolución. Como alguien que siempre busca optimizar su tiempo, este sistema me permite planear cada movimiento. Si un monstruo está a punto de irse, puedo priorizar recolectar recursos cercanos o preparar trampas para el próximo objetivo. No más expediciones frustrantes porque el monstruo se escapó a mitad de la caza.

Estrategia y Fluidez en Cada Movimiento

Una de mis estrategias favoritas es combinar la recolección de materiales con la caza. Por ejemplo, si veo en el mapa que una veta de mineral rara está cerca, marco un punto y mi montura me lleva directamente allí. Mientras tanto, monitoreo el tiempo restante del monstruo en mi lista de objetivos. Este nivel de planificación es posible gracias al mapa en tiempo real. ¡Es como tener una central de mando en tus manos!

Una escena en la que lanzo una bengala y veo cómo otros jugadores llegan para ayudarme a enfrentar a un monstruo imponente.

Además, la posibilidad de invitar a otros jugadores instantáneamente con una bengala agrega un toque cooperativo que se siente natural. Me ha pasado que, mientras recolecto materiales, veo que un monstruo imponente aparece en el mapa. Lanzo una bengala, y en minutos estoy luchando junto a otros jugadores, cada uno con su propio estilo y estrategias. Es un momento épico tras otro.

Recolección y Fabricación: El Sueño del Completista

Como alguien que busca completar absolutamente todo, desde armas hasta decoraciones, el mapa ha transformado la recolección en algo más que una tarea. Ahora es parte del flujo natural del juego. Cada bioma está lleno de recursos que no solo son visibles, sino también accesibles de manera eficiente. Puedes planificar rutas que combinen la caza y la recolección sin perder tiempo.

Reuniendo minerales raros en una zona volcánica mientras un monstruo aparece en la distancia, preparándome para la batalla.

Por ejemplo, en una sesión reciente, necesitaba pieles de un monstruo específico para una armadura. Vi en el mapa que estaba cerca de una zona rica en hierbas raras que también necesitaba. Planeé mi ruta, recolecté las hierbas y llegué al monstruo justo a tiempo. Este nivel de eficiencia hace que el juego se sienta menos como una lista de tareas y más como una aventura cohesiva.

Momentos Que Definen El Juego

Hay algo mágico en la forma en que todo se conecta en Monster Hunter Wilds. Recuerdo un momento en particular: estaba en una zona volcánica, recolectando cristales raros. El mapa me indicó que un monstruo que necesitaba para una espada estaba a punto de aparecer. Marcé el lugar, recolecté los últimos cristales, y justo cuando llegué, el monstruo hizo su entrada triunfal. La transición fue tan fluida que se sintió como si el juego estuviera coreografiado para ese instante.

Un primer plano de mi montura corriendo hacia un marcador en el mapa, con paisajes espectaculares extendiéndose a mi alrededor.

Y no se trata solo de eficiencia; se trata de la emoción de estar en control total de tu experiencia. Cada decisión, desde la recolección hasta la caza, se siente significativa porque el juego te da las herramientas para hacer que cada segundo cuente.

Un Futuro Difícil de Superar

Es difícil imaginar volver a los sistemas anteriores después de experimentar este nivel de integración y fluidez. El mapa de Monster Hunter Wilds no solo mejora la calidad de vida del juego; también redefine lo que significa ser un cazador. Ya no es solo una cuestión de enfrentarte a monstruos gigantes; es un baile estratégico que involucra cada aspecto del ecosistema del juego.

La pantalla del mapa abierta, mostrando un bioma completo con monstruos, recursos y rutas optimizadas para la caza.

Para los completistas como yo, esta es una versión definitiva de Monster Hunter. Cada sesión de juego se convierte en una oportunidad para avanzar hacia ese 100% de logros, no solo porque es posible, sino porque se siente satisfactorio en cada paso del camino.

Si aún no has probado Monster Hunter Wilds, prepárate para una experiencia que te hará preguntarte: “¿Por qué no jugamos así desde el principio?” Este es el futuro de los juegos de caza, y no hay vuelta atrás.

 
Read more...

from spectrumgirl

Como en cualquier ámbito del conocimiento, en el Desarrollo de Software la lectura, la búsqueda activa de documentación, manuales, respuestas en Stack Overflow y el estudio de código ajeno forman parte inherente del trabajo diario. Leer, investigar y construir patrones no es una excepción, sino la base misma de cómo aprendemos y evolucionamos y forma parte de la base de la ingeniería y del método científico.

Como en otras disciplinas científicas donde partimos de una formación previa, se hacen consultas a artículos, manuales o papers que se suele avanzar en muchos casos sobre conocimiento existente y es necesario desglosar lo ya creado para poder continuar. En definitiva, el Desarrollo de Software bebe de la lógica de la ingeniería y del método científico de observar, contrastar, reutilizar y validar antes de crear.

En este ambiente la creación de un modelo de lenguaje que intencionalmente puede hacerse valer de apoyo a priori supone un avance relevante, se amplía la accesibilidad al conocimiento técnico y a mi modo de ver materializaba algo altamente deseado, una herramienta de apoyo que no sustituye el criterio o experiencia pero si reduce las barreras de entrada que dependía solamente de búsqueda fragmentada y adicionalmente descentraliza el conocimiento.

¿Qué ocurre en este contexto?

En el sistema que vivimos esta herramienta es la chuleta por antonomasia en un examen en el que no ha estudiado un alumnado presionado por aprobar. Y el sistema del consumismo y FOMO gestionado por el mismo sistema provoca que tanto oportunistas exacerbados cuajen un discurso universal neoliberal donde el derroche de recursos tiene campo libre en nombre de la “Inteligencia Generativa”.

Se despliegan unas rondas de inversión sin precedentes en otra (y otras) Big Tech que dejan con algunas fisuras a otras Big Tech que tienen más poder y dinero que algunos países. Se ha dado con una perniciosa fórmula mágica: cantidades ingentes de datos en macrogranjas de servidores en espacios “vaciados” y poco código (que es lo que encarece) en esta macroestructura pero con mucha infraestructura física de procesamiento donde salen casualmente poderosas empresas (que tradicionalmente ya tenían poder) como NVIDIA u Oracle entre otras.

En todo este cóctel explosivo nos hablan de un paradigma sin precedentes, promesas de hacer todo más accesible para casualmente invertir en tu emprendimiento y empresa y, de paso, hacer algunos retratos de tu familia o amistades con estilos artísticos claramente copiados de artistas humanos y vivir en espacios donde la alta densidad de población y el encarecimiento de los productos es la norma mientras se ha dado con la fórmula para dar uso extractivista a las zonas más vaciadas reduciendo los recursos a pasos agigantados.

¿Dónde estamos quienes desarrollamos software?

Pues hablo de una de las realidades de tantas pero muchas personas estamos presionadas (porque en la ingeniería de Software nunca hay suficiente presión) y expuestas a empresas donde prima el uso de IA para ser más “eficientes” en lo que considero que es que seamos más rápidas y hagamos más cosas en menos tiempo en una industria que no es “industrial-productiva” sino de conocimiento y producción cognitiva. En una dinámica que si explota es porque ha sido “un caso claramente individual” y donde se delega la responsabilidad final al individuo. LA IA se vuelve una exigencia organizativa y se usa como moneda de cambio para desdibujar las responsabilidades sin aumentar el coste de revisión, validación y comprensión generando deuda cognitiva a la persona ingeniera.

Pero en el Desarrollo de Software siempre hemos tenido una gran exigencia... esto me recuerda a los sueldos que cuando se salen un poco del salario promedio tiene su moneda de cambio en exceso de trabajo, de responsabilidad, de presión y estrés.

 
Leer más...

from myreviews2024

Si alguna vez has soñado con un juego donde la moda y la cacería de monstruos se encuentren en un baile perfecto, Monster Hunter Wilds te invita a vivir esa fantasía. Capcom ha llevado su mágica fórmula de diseño un paso más allá, dándonos no solo un mundo que respira por sí mismo, sino también una experiencia visual y emocional que te deja sin aliento. Como jugador obsesionado con la personalización de personajes y la moda, debo confesar que Wilds es el sueño hecho realidad para quienes amamos expresarnos dentro del juego tanto como fuera de él.

La nieve cruje bajo mis pies mientras avanzo por un paisaje helado, la niebla densa cubre todo excepto las imponentes huellas de un Barioth que estoy siguiendo.

Un Ecosistema Vivo y Palpitante

La primera vez que puse un pie en el mundo de Monster Hunter Wilds, sentí que estaba entrando en un ecosistema real, no en un escenario de videojuego. Los mapas no solo son enormes, sino que también están cargados de detalles que hacen que el entorno cobre vida. Olvida los paisajes “de postal” que a veces parecen estar ahí solo para que el jugador los admire. Aquí, los monstruos interactúan con su entorno de una forma tan orgánica que me dejó boquiabierto.

Estoy en lo alto de una colina rocosa, con un atardecer ardiente iluminando el cielo mientras un Rathian vuela majestuosamente a lo lejos. Es un momento tranquilo antes de la batalla.

Por ejemplo, mientras exploraba un bosque densamente arbolado, vi a un Rathalos enfrentarse a un grupo de Aptonoth. La pelea no era parte de ninguna misión, simplemente sucedía. Y ahí estaba yo, escondido tras unos arbustos, contemplando esta escena como un observador accidental. Este tipo de momentos, donde sientes que el mundo no te necesita para existir, son los que hacen que Wilds brille con luz propia.

La Moda del Cazador: Mi Estilo, Mi Regla

Hablemos de lo que realmente importa: la moda en Monster Hunter. Wilds no solo mejora la experiencia visual y de exploración; también lleva la personalización de personajes a un nivel sublime. Si eres como yo, sabes que no hay sensación más satisfactoria que ver a tu cazador luciendo espectacular mientras derriba a un monstruo gigante. Y aquí, la selección de armaduras y opciones de capa superpuesta (layered armor) es un sueño hecho realidad.

Corro a través de una densa jungla, esquivando ramas y saltando sobre troncos caídos mientras escucho los rugidos lejanos de un Tigrex que parece estar cada vez más cerca.

Uno de mis conjuntos favoritos hasta ahora es el que combina la armadura base de Nargacuga con elementos superpuestos del set de Mizutsune. Este look logra ese equilibrio perfecto entre agilidad y elegancia. La paleta de colores oscuros y plateados del Nargacuga se complementa maravillosamente con los detalles de escamas perladas de Mizutsune. Es como ser una pantera estilizada lista para cazar con gracia.

Por supuesto, también he experimentado con sets más extravagantes. Una combinación reciente incluye partes de la armadura de Zinogre con accesorios dorados del set de Gold Rathian. ¡Dime si no te sentirías como un rockstar medieval cazando monstruos con ese look!

Opciones de Personalización: Capcom Lo Ha Clavado

En términos de opciones de personalización, Capcom ha dado un salto impresionante. La cantidad de capas superpuestas que puedes desbloquear y personalizar parece casi infinita. Puedes mezclar estilos, texturas y colores para crear un personaje que realmente represente tu estilo personal. Esto no es solo una cuestión de estética; te ayuda a sentirte más conectado con tu cazador, convirtiéndolo en una extensión de tu propia personalidad.

Mi cazador posa triunfante con su arco decorado con motivos de Mizutsune, mientras un Anjanath yace derrotado a mis espaldas. El detalle de las escamas en su piel es increíble.

Mención especial merece la opción de personalizar hasta el más mínimo detalle, como los tonos de las telas o el brillo del metal en tus piezas de armadura. Pasé horas ajustando un set inspirado en un samurái futurista, mezclando piezas del set de Magnamalo con decoraciones de Ibushi. Cada caza se siente como una pasarela, y, sinceramente, es una de las razones por las que sigo regresando al juego.

Un Cambio de Estilo Visual

Monster Hunter Wilds toma un enfoque más realista en su estilo visual en comparación con sus predecesores. Mientras que Monster Hunter World tenía una estética un tanto exagerada y caricaturesca, Wilds opta por una paleta de colores más sutil y texturas más detalladas. Esto no significa que pierda su encanto; al contrario, le da un aire más maduro que personalmente encuentro refrescante.

Me escondo tras una cascada cristalina mientras un Astalos patrulla el área, su cuerpo electrificado iluminando la oscuridad de la cueva.

La transición al realismo también beneficia a la moda del cazador. Los detalles en las armaduras son más nítidos y complejos, lo que hace que tus combinaciones se vean increíbles desde cualquier ángulo. Ahora, cuando ajustas un conjunto en el menú de personalización, puedes ver cada pequeño grabado en el metal y cada pluma en las capas de tela. Es algo hermoso.

Conclusión: Moda, Caza y Libertad

Monster Hunter Wilds no solo es un juego; es una experiencia. Desde la inmersión en un mundo vivo hasta la satisfacción de construir tu propio estilo de cazador, este título es un deleite para todos los sentidos. Como alguien que prioriza la moda y la personalización, puedo decir que Wilds no decepciona. Cada caza es una oportunidad para expresarte, cada conjunto es una declaración, y cada momento en el juego te deja con ganas de más. Capcom ha creado algo especial aquí, y si eres fanático de la serie o alguien que está considerando entrar por primera vez, te garantizo que Monster Hunter Wilds tiene algo para ti. Solo asegúrate de lucir espectacular mientras cazas. ¡La moda también es parte del juego!

 
Read more...

from apunteslinux

VOID LINUX

Fuentes en Firefox (rendering fonts)

sudo ln -s /usr/share/fontconfig/conf.avail/70-no-bitmaps.conf /etc/fonts/conf.d/

Eliminar paquetes obsoletos (remove orphan packages)

sudo xbps-remove -o

Eliminar kernels antiguos (remove old kernels)

sudo vkpurge list
sudo vkpurge rm all
sudo xbps-remove -R linux6.XX* linux6.XX-headers*
 
Leer más...

from zona de confort

(Soy) la peor poeta del mundo, no encuentro las palabras adecuadas para describir, una puesta de sol, el aroma de una flor y el sonido del viento entre las ramas sss sss sss (Soy) la peor poeta del mundo, (Por eso) este poema, está inacabado.

 
Leer más...

from zona de confort

No sé si es demasiado pronto para hacer los propósitos para el próximo año, pero estoy deseando dejar este atrás por distintos motivos, entre ellos los de salud mental, la historia de mi vida. Al menos ahora tengo una idea de donde pueden derivar y tengo algunas herramientas para paliar las consecuencias.

Dicho esto para el próximo año no me quiero proponer metas que no podrá cumplir. Lo intentaré al menos.

Escribir

En primer lugar me gustaría seguir escribiendo en el blog. No tengo un calendario de publicaciones, tampoco unos días determinados para hacerlo. Actualizo cuando puedo y esto me está dando tranquilidad.

También me gustaría seguir escribiendo poemas, a mi manera. No sé si es buena a mala, pero a mi me gusta y a veces hasta me divierte cuando le doy un toque musical.

Quiero seguir haciendo journaling y/o cuadernos de commonplaces.

Es un mundo que estoy descubriendo ahora y que no sé como no me he adentrado en él antes. Aunque ya anotaba cosas en cuadernos antes.

Me gustaría hacer una investigación más afondo sobre el tema porque es un tema extenso que incluye una de mis cosas favoritas: la papelería y donde además se puede combinar la escritura y el dibujo.

Dibujar

Aquí estoy tendiendo una pequeña crisis, ya que por un lado quiero seguir dibujando lo que ya sé, pero por otro necesito avanzar y no sé para donde tirar. En cualquier caso no van a faltar los dibujos de perros, gatos, aves y demás fauna salvaje.

Quizá use más los cuadernos, ya que al final es el mejor lugar para explorar y además tengo unos cuantos sin empezar aún.

Además me gustaría hacer algún fanzine/publicación. Esto implica trastear un poco el Affinity un poco.

Leer

Este año me he adentrado en la literatura asiática, en concreto en la etiquetada como cozy y me ha gustado la experiencia. Me gustaría seguir descubriendo autoras asiáticas, no solo japonesas.

Al igual que me gustaría seguir coleccionando libros ilustrados, la editorial Pastel de luna es una de mis favoritas, y volver a leer poesía.

No obstante, aquí voy un poco a salto de mata. Me dejo llevar un poco por lo que voy encontrado por el camino y encaja con mis gustos en ese momento. Además, ya no hago retos de Goodreads ni nada parecido.

Otra cosa que estaría bien sería organizarme las tareas. Este año he conseguido hacerlo, más o menos, me quedan por pulir cosas aquí.

 
Leer más...

from myreviews2024

¡Bienvenido a las Islas Starfall! Pero ¿qué tan divertido es quedarse aquí?

Decidí darle otra vuelta a Sonic Frontiers en pleno 2025, una de esas decisiones impulsivas alimentadas por un ataque de nostalgia. Recordaba que el juego fue algo divisivo cuando salió, así que me pregunté: ¿Qué tan bien ha envejecido? Desde los primeros minutos, me topé con un paisaje que, aunque ambicioso, parece haber sido pintado con acuarelas algo desteñidas. El motor gráfico se esfuerza, pero es difícil ignorar lo irregular de los entornos. Eso sí, las Islas Starfall tienen sus momentos. Hay algo innegablemente hipnótico en recorrer vastos campos verdes con Sonic, sintiendo el viento virtual mientras recolectas anillos y derrotas enemigos. Pero, ¿es suficiente para mantenerte enganchado?

Contemplando el atardecer virtual desde la cima de una colina mientras Sonic acelera hacia su próximo destino.

Los sistemas de combate: una carrera con altibajos

Si algo me frustró entonces y ahora, es el sistema de combate. Las peleas no se sienten basadas en habilidad; están controladas por la cantidad de anillos que lleves contigo. Si entras con pocos, ya estás en desventaja. Esto no solo limita la tensión, sino que también le quita cualquier sensación de logro. Las habilidades especiales, como el Cyloop (donde Sonic deja un rastro de energía al correr), son una idea interesante, pero rara vez me sentí motivado a usarlas fuera de las pocas ocasiones donde el juego casi me obliga. Aun así, hay momentos de adrenalina cuando luchas contra jefes masivos; las mecánicas no son perfectas, pero el puro espectáculo de estas peleas a veces compensa.

Explorando una cueva oscura y misteriosa llena de trampas y secretos escondidos en las Islas Starfall.

Explorando las Islas Starfall: ¿un sueño o una pesadilla?

Una de las mayores promesas de Sonic Frontiers era su mundo abierto. Y, si eres alguien que disfruta explorar cada rincón de un mapa y coleccionar secretos, puede que encuentres cierto encanto aquí. Las Islas Starfall son enormes y ofrecen una buena variedad de biomas: desde praderas verdes hasta misteriosos desiertos. Sin embargo, moverse por el mundo no siempre es tan satisfactorio como debería ser. Sonic tiene dos velocidades: “imparable” y “impreciso”. La falta de precisión hace que completar ciertos retos de plataforma sea frustrante, lo que contradice por completo la filosofía de fluidez y velocidad que define a Sonic.

Saltando entre plataformas flotantes en un nivel de ciberespacio, intentando llegar al objetivo final.

Además, las misiones secundarias no son especialmente memorables. Muchas veces me encontré recolectando llaves o esmeraldas del caos sin sentirme realmente conectado a la narrativa. Eso sí, hay algo relajante en simplemente correr, ignorando los objetivos por completo. Aunque esto habla más de lo divertido que puede ser Sonic como personaje que de la calidad del diseño del mundo.

Los niveles de ciberespacio: un guiño al pasado

En contraste con el mundo abierto, los niveles de ciberespacio son lineales y recuerdan a los clásicos juegos de Sonic. Si alguna vez jugaste Sonic Generations o Sonic Colors, te sentirás como en casa aquí. Cada nivel está diseñado para ser rejugado, ofreciendo objetivos secundarios como terminar en tiempo récord o recolectar anillos escondidos. Este es uno de los aspectos más divertidos del juego y, honestamente, una razón para volver en 2025.

La pantalla muestra un combate intenso contra un jefe masivo mientras Sonic utiliza su habilidad Cyloop para rodearlo.

Pero incluso aquí hay problemas. Los controles de Sonic no siempre responden como deberían, y esto puede ser fatal en niveles que requieren una precisión milimétrica. A veces, la frustración superó al disfrute, especialmente cuando me veía obligado a repetir las mismas secciones una y otra vez.

Narrativa: ¿Sonic serio?

Algo que sigue siendo desconcertante es el intento del juego por darle un tono más serio y “profundo” a la historia. Sonic y sus amigos siempre han brillado por su ligereza y humor, pero aquí se siente como si estuvieran atrapados en un drama que no les corresponde. La trama trata de explorar temas de sacrificio y soledad, pero nunca logra profundizar lo suficiente como para que realmente importe. Los diálogos son torpes, y aunque hay algunos momentos conmovedores entre Sonic y sus amigos, la narrativa en su conjunto no logra despegar.

Estoy corriendo por un campo verde infinito en las Islas Starfall, con anillos dorados brillando a la distancia.

¿Entonces, vale la pena en 2025?

Sonic Frontiers es un juego lleno de buenas ideas ejecutadas a medias. Tiene destellos de brillantez: la sensación de velocidad, los niveles de ciberespacio, y algunos enfrentamientos espectaculares. Pero también tiene problemas fundamentales, desde sus controles hasta su diseño de mundo abierto. Si eres fan de Sonic, probablemente ya lo jugaste y quizá quieras revivir algunos momentos. Pero si buscas una experiencia de mundo abierto pulida y emocionante, hay mejores opciones en 2025.

En mi caso, disfrutar de las Islas Starfall en esta época fue un ejercicio de paciencia y nostalgia. Pero, a pesar de sus fallas, hay algo entrañable en volver a ver a Sonic intentar algo nuevo, incluso si no siempre lo logra.

 
Read more...

from zona de confort

Coles, boniatos y calabazas y una sopa de chalotas. Avellanas, nueces y castañas y un tazón de chocolate caliente La Dama Blanca, despierta.

 
Leer más...

from spectrumgirl

Introducción a los algoritmos de ordenación (ordenación por inserción)

Se basa en que, en cada iteración, tomamos un elemento de la lista y lo insertamos en su posición correcta dentro de la parte ya ordenada, de ahí su nombre.

En realidad lo que hace es que con cada elemento se compara con los elementos anteriores y lo mueves hasta su posición correcta. Este algoritmo también es un in-place (recordemos que es aquel en el que la ordenación se produce dentro de la misma estructura de datos entrante).

Aquí un ejemplo:

function insertionSort(&$elements): void
{
    $length = count($elements);
    for ($currentIndex = 1; $currentIndex < $length; $currentIndex++) {
        $currentValue = $elements[$currentIndex];
        $indexToCompare = $currentIndex - 1;
        while ($indexToCompare >= 0 && $elements[$indexToCompare] > $currentValue) {
            $elements[$indexToCompare + 1] = $elements[$indexToCompare];
            $indexToCompare--;
        }
        $elements[$indexToCompare + 1] = $currentValue;
    }
}

Este código ordena una lista de menor a mayor creando una zona ordenada al principio. Vamos a poner la siguiente lista de elementos para ordenar: [4,2,3,1] y que devuelva [1,2,3,4].

Primera iteración

Empezamos por la primera iteración $length=4 El índice actual empieza en 1 porque entendemos que el primer elemento ya está aparentemente ordenado $currentIndex=1. El valor actual empieza en el 2: $currentValue=2 $indexToCompare=0 (El índice del elemento anterior). Veamos si cumple la condición: while ($indexToCompare >= 0 && $elements[$indexToCompare] > $currentValue) Esto se cumple porque $indexToCompare vale 0 y 4 >2 se cumple, quedando la lista en [4,4,3,1]. $indexToCompare disminuye en 1 $indexToCompare=-1 y ya no cumple con la condición de dentro del while. Entonces el $currentValue lo situamos en primera posición ( $elements[$indexToCompare + 1] = $currentValue;) quedando: [2,4,3,1].

Segunda iteración

Vamos por la siguiente iteración desde el principio, $currentIndex=2 $currentValue=3 $indexToCompare=1 while ($indexToCompare >= 0 && $elements[$indexToCompare] > $currentValue) El $indexToCompare es 1 y 4>3 por lo que entra dentro del while quedando [2,4,4,1] e $indexToCompare=0 , pero no entra otra vez en el while por la segunda condición, dado que no se cumple 2>3. Y ponemos el valor actual en el elemento anterior quedando: [2,3,4,1].

Tercera iteración

Vamos a la última pasada, $currentIndex=3 $currentValue=1 $indexToCompare=2 Vemos que cumple el buckle while ($indexToCompare >0 y 4 >1 ) lo cumple y queda [2,3,4,4]. $indexToCompare=1 y cumple el while (3>1) y queda: [2,3,3,4] e $indexToCompare=0 y vuelve a cumplir el while (2>1) y queda [2,2,3,4] $indexToCompare vale -1 y ya no entra en el bucle y ponemos el $currentValue en la posición inicial quedando como resultado final: [1,2,3,4] ya que hemos recorrido todas las pasadas.

La ordenación por inserción se hace realmente eficaz en conjuntos pequeños de datos o en listas casi ordenadas, donde puede comportarse de forma casi lineal. Su eficiencia se reduce cuando el elemento más grande se encuentra al principio del conjunto, ya que el bucle interno debe desplazar casi todos los elementos anteriores para insertarlo en su posición correcta.

 
Leer más...

from spectrumgirl

La capacidad de ordenar y buscar eficazmente elementos en una estructura de datos compleja es fundamental, ya que muchos algoritmos modernos dependen de ello.

La estrategia adecuada para clasificar y buscar datos dependerá del tamaño, tipo y naturaleza de los mismos, con el fin de obtener una solución eficiente a un problema real.

Los algoritmos de ordenación se utilizan ampliamente en sistemas de almacenamiento y procesamiento de datos distribuidos, donde los registros deben ordenarse y almacenarse periódicamente para poder ser recuperados de manera eficiente. También son esenciales en aplicaciones como bases de datos, motores de búsqueda, análisis de datos y optimización de procesos.

Por ejemplo, cuando una tienda online muestra los productos ordenados por precio o popularidad, está utilizando algoritmos de ordenación para organizar los resultados antes de mostrarlos a la persona.

Ordenación por burbuja

Es uno de los algoritmos más simples (y lentos) utilizados para ordenar una lista de datos.

Se basa en que el valor más alto de una lista de “burbujas” de datos avanza hasta la parte superior (como las burbujas en el agua, de ahí su nombre) a medida que el algoritmo realiza varias pasadas o iteraciones.

Durante cada pasada, el algoritmo compara los elementos consecutivos adyacentes y empuja el valor más alto hasta el índice más alto (la posición final). En otras palabras, el valor más alto de la lista sube a medida que la iteración avanza.

Este tipo de iteración requiere poca memoria en tiempo de ejecución, porque toda la ordenación se produce dentro de la estructura de datos original (lo que se conoce como in-place).

Vamos a ver un ejemplo en PHP de este algoritmo.

En esta función lo que hacemos es pasar el listado de elementos $elements por parámetro y por referencia (de ahí el &), para que la función pueda modificar directamente el array original de elementos.

El primer bucle $iteration representa cada pasada completa. En cada iteración se recorre la lista casi por completo, ya que en cada pasada el elemento más grande queda colocado al final.

Dentro del bucle interno, el índice $index va desde cero hasta el tamaño del array menos uno. Aquí es donde comparamos los elementos adyacentes.

Si el elemento actual es mayor que el elemento siguiente, se intercambian. En caso contrario, se continúa con el siguiente par de elementos hasta que todas las pasadas estén completas y la lista resulte ordenada (en este caso, de menor a mayor).

function bubbleSort(&$elements): void
{
    $length = count($elements);
    for ($iteration = 1; $iteration < $length; $iteration++) {
        for ($index = 0; $index < $length - 1 - $iteration; $index++) {
            if ($elements[$index] > $elements[$index + 1]) {
                [$elements[$index], $elements[$index + 1]] = [$elements[$index + 1], $elements[$index]];
            }
        }
    }
}

Vamos a poner de ejemplo un listado: 3, 1, 2, 4. La salida tiene que ser: 1,2,3,4

En la primera pasada $iteration=1 y el bucle interno $index =0

3 es mayor que 1 por tanto hace el intercambio → 1,3,2,4 Seguimos en el bucle interno ya que $index < $length - 1 - $iteration $iteration=1 y $index=1 3 es mayor que 2 así que hace el intercambio → 1,2,3,4 Seguimos en el bucle interno ya que $index < $length - 1 - $iteration $iteration=1 y $index=2 ahora 3 no es mayor que 4 así que no hace el intercambio y se mantiene como está →1,2,3,4 $iteration =2 e $index=0 pero como ya no se cumple la comparación porque 1 esa menor que 2, ni con $index=1 ya que 2 es menor que 3 y se mantiene como está →1,2,3,4. $iteration=3 e $index=0 lo que compara 1 que no es menor que 2 y se mantiene como está →1,2,3,4. Lo que quiere decir que desde que $iteration vale 2 las pasadas han sido innecesarias.

Luego tenemos un algoritmo optimizado que lo que hace es detenerse automáticamente cuando detecta que los elementos ya están ordenados. Porque como has podido comprobar, la versión anterior seguía realizando comparaciones incluso cuando ya estaba ordenada.

function bubbleSortOptimized(&$elements): void
{
    $length = count($elements);
    for ($iteration = 1; $iteration < $length; $iteration++) {
        $swapped = false;
        for ($index = 0; $index < $length - 1 - $iteration; $index++) {
            if ($elements[$index] > $elements[$index + 1]) {
                [$elements[$index], $elements[$index + 1]] = [$elements[$index + 1], $elements[$index]];
                $swapped = true;
            }
        }
        if (!$swapped) {
            break;
        }
    }
}

Si hay al menos un intercambio, el valor de $swapped se pone a true, lo que indica que había un par de elementos desordenados. Si al terminar la pasada no hay intercambio (es decir $swapped es false) significa que el array ya está completamente ordenado y el algoritmo se detiene antes, evitando pasadas innecesarias.

 
Leer más...

from Deivis Diaz

Pensamiento crítico

“Vivir es expresarse” Laín Entralgo

Un clic más, una consulta de voz o el repaso a los titulares del día ya son suficientes para considerar que nos mantenemos informados.

Nada puede ser más efímero que lo anterior expuesto. A pesar de la avalancha de información que nos inunda y consume, hoy día estamos más que nunca distraídos y desinformados.

No perseguimos la verdad, corremos tras la emoción que genera el encabezado de un titular sesgado y manipulado, ya no solo por intereses partidistas sino además por algoritmos que dictan que ver, oír y leer.

Dejar a un lado nuestros sesgos y escuchar a las otras partes que no comulgan con nuestros pensamientos, es simplemente un acto de fe. Divagar en busca de respuestas que satisfagan nuestras inquietudes se ha convertido en norma. Preferimos ahondar en lo que la mayoría coincide, por miedo a fallar en el que dirán de nosotros.

Pero este modelo de información y/o comunicación perdura poco. Tarde o temprano afloran como setas voces que disentirán y expresarán a todo pulmón que estamos cansados de vivir en esta rueda de sumisión e ignorancia.

“El ignorante afirma, mientras que el sabio duda y reflexiona” Aristóteles

Desde el balcón del estamento gubernamental, no solo en Europa sino también en muchas regiones, se clama a los cuatro vientos que el discurso oficial es el verdadero; el que debe calar y las masas aceptarlo. Disentir se ha vuelto una osadía, se te tilda de un color o una ideología en concreto si manifiestas abiertamente una opinión, por ello estos atenuantes inciden en las mentes de muchos, condicionando sus respuestas e incluso mucho peor. sus verdaderas opiniones.

Lograr exponer nuestras ideas de forma abierta y sin seguimiento ni rastreos, libres de traqueo y formando comunidades que nos retroalimenten es una solución ante tanta maraña de información que nos confunde, sega y censura.

Si logra transmitir sus ideas o conocimientos a través de foros, chats y mensajería (que incluso no comulguen con usted) logrará aportar un grano más a esas comunidades ávidas de compartir información e ideas que promuevan mejoras. Adelante, escriba, disienta y defienda sus ideas con todo el respeto que ello conlleva; pero, hágalo no sucumba a acabar enterrado en avalancha de “medios” que juegan a sus propios propósitos.

 
Leer más...