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from missbrainslug

  • 500 gr de ruibarbo
  • 500 gr de azúcar para mermeladas
  • un trozo de jengibre del tamaño de un pulgar, cortado en trozos muy pequeños

La noche de antes: Pelar y trocear el ruibarbo y dejar reposar en un bol con el azúcar y el jengibre.

El ruibarbo despues de reposar: sus jugos han disuelto el azúcar

Por la mañana: Preparar los tarros. Poner la cazuela a calentar y dejar hervir durante unos 4 minutos.

El ruibarbo en una cazuela, los tarros e utensilios en la otra

Rellenar los tarros y darles la vuelta durante unos minutos para que cierren herméticamente.

Tarros de mermelada puestos boca abajo sobre un paño de cocina para que las tapaderas sellen bien.

Recomiendo no abrirlos hasta el invierno. Primero, porque reposado está mucho mejor. Segundo, porque una tostada con esto es un beso de primavera cuando más falta hace.

Frascos de mermelada con cierre de palanca. Contienen una sustancia dorada viscosa con tropezones.

 
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from missbrainslug

  • 1 ½ Mürbteig
  • 500 gr de ruibarbo
  • 2 huevos
  • 150 ml de nata
  • 4 cucharadas de azúcar
  • 1 sobre de azúcar vainillada

El ruibarbo es muy popular en el norte de Europa. Tiene un sabor bastante ácido, así que no hay que escatimar con el azúcar. La temporada comienza en mayo y dura unas cuatro semanas: en cuanto empieza a apretar el calor, aumenta la concentración de ácido oxálico, volviéndose algo tóxico.

Ramitas de ruibarbo sobre una encimera. La parte más cercana a la raíz es muy roja y va pasando gradualmente a verde conforme se acerca al arranque de las hojas.

A las ramitas hay que quitarles las partes más fibrosas de los extremos y luego pelarlas a lo largo. Según lo tiernas que estén esto puede ser muy satisfactorio o un infierno.

Trocitos de ruibarbo ya pelado en un bol.

Ponemos el ruibarbo con una cucharada de azúcar a reposar y mientras tanto hacemos el Mürbteig.

Cuando ya han reposado las dos cosas, forramos un molde con papel de horno, amasamos el Mürbteig con un rodillo y cubrimos el molde. Esta masa se puede trabajar como si fuera plastilina. ¿No sale cuadrada? Pues se van quitando parches de donde sobra y poniendo donde falta. ¿Se rompe? Pues se remienda.

Se cubre con el ruibarbo y el jugo que ha producido mientras reposaba con azúcar.

Molde esmaltado cuadrado con papel de horno, masa y el relleno de ruibarbo.

Este es un buen momento para calentar el horno, con ventilador, a 190°C.

En un bol hay que batir dos huevos, 150 ml de nata, un sobre de azúcar vainillada, tres cucharadas de azúcar y una pizca de sal. Verterlo por encima y hornear en la bandeja inferior durante unos 35 minutos, hasta que esté doradito pero no requemado (hay poco margen para esto así que no le quitéis ojo).

Rhabarberwähe, ya listo.

Si os faltan ingredientes, vais con prisa o no os quedan cucharas, podéis sustituir el Mürbteig por hojaldre de supermercado. Sale muy rico también.

Post original

 
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from Hic sunt stories

El rey no tenía cuello. Hacía ya demasiado tiempo que el peso de la corona había hundido su cabeza en el hueco que dejaban los hombros, formando dos esferas unidas entre sí. Una de esas esferas, la más pequeña, era la cabeza; la otra era su torso, deformado debido a los banquetes que encadenaba noche tras noche. Sus súbditos lo llamaban de forma despectiva «muñeco de nieve» (aunque en Lur no habían visto la nieve en décadas). Y es que el rey Harald no era un rey querido. Deseado sí, porque tras tantos años de cruel tiranía de Alais el Usurpador cualquier cambio era bueno. Pero querido no. Ni mucho menos.

Harald, no obstante, tenía cosas buenas. Era un rey madrugador. Pese a permanecer hasta altas horas de la noche en el salón de banquetes, borracho, rodeado de nobles aduladores y hermosas bailarinas —junto a alguna de las cuales solía amanecer al día siguiente, para gran disgusto de la reina Brunilda—, siempre se levantaba al alba, sin necesidad de ser llamado por su ayuda de cámara. Bien es cierto que no lo hacía para tratar los distintos asuntos y problemas del reino, que no eran pocos, sino para ir de cacería a alguno de los numerosos bosques que lo rodeaban. Pero madrugar madrugaba, eso nadie se lo podía negar.

Harald tenía un hijo, el príncipe Tercero, que era el heredero al trono. Sus dos hermanas mayores, la princesa Primera y la princesa Segunda, no podían reinar por el mero hecho de haber nacido mujeres, algo que regocijaba sobremanera al príncipe Tercero. Pensaba que así se evitaría llegar al poder como lo hizo su padre. Este, siendo joven, hirió con una espada roma a su hermano y legítimo heredero al trono durante una de sus clases de esgrima. Fue apenas un rasguño, debido a lo embotado del filo, pero la herida se infectó y acabó con la vida del pobre muchacho en apenas unos días, tras pasar unas fiebres terribles. De esta manera Harald fue coronado, y aunque en el reino nadie lo comentaba en voz alta, todos sabían que el filo de la espada había sido sumergido en el venenoso jugo de la raíz de belladona negra, que crecía en lo más profundo de las cuevas de los bosques del reino, en los que Harald pasaba gran parte del tiempo jugando y explorando.

Tercero fue la tercera víctima de la pobre imaginación de su padre para elegir los nombres de sus hijos. Estaba demasiado atareado entre cacerías y amantes para elegir algo tan nimio como un nombre para sus retoños. La reina Brunilda quiso elegir el nombre de sus dos primeras hijas, espantada ante la idea del rey de llamarlas Primera y Segunda, pero solo consiguió hacer enfadar a Harald. La responsabilidad de la mujer acababa cuando daba a luz, decía. Después de eso era el marido el que debía tomar las decisiones. Y si eso incluía llamar a su hija Primera, bien estaba. Como si decidía llamarla Imbécil, faltaría más. Las dos princesas crecieron terriblemente acomplejadas por los nombres que su padre había elegido. Tercero, en cambio, lo aceptó con naturalidad. Cuando tuvo edad para razonar y comprendió que algún día reinaría sobre todo Lur, se dio cuenta de que el nombre era lo de menos: lo importante era estar preparado para ejercer como rey, se llamara como se llamase.

Para sorpresa de la corte, siendo joven pidió a su padre permiso para entrar a formar parte del ejército de la ciudad. Quería comprender cómo vivían y sufrían los hombres que defendían el reino. También comenzó a estudiar con distintos maestros, todos ellos sobresalientes en sus campos, hasta que por fin el pueblo comenzó a llamarlo Tercero el Dispuesto, porque siempre estaba presto a aprender y mejorar sus dotes como futuro gobernante.

Ese momento llegó mucho antes de lo que el príncipe Tercero ni nadie en el reino pudiese imaginar. Durante una de las tantas cacerías en las que el rey Harald participaba, un cachorro de tigrelobo apareció frente a los jinetes. Los tigrelobos eran unas criaturas casi extintas, y las gentes de Lur las tenían en gran consideración, ya que la leyenda contaba que mientras uno solo de esos animales existiese, Lur jamás caería. La compañía de cazadores se detuvo ante el pequeño animal. Decidieron esperar en silencio a que su madre, que sin duda andaba por allí cerca, apareciese para llevar a su retoño a la cueva donde tuviese su madriguera. Pero en ese momento el rey Harald, ahíto de vino y gritando como un poseso, apareció a galope tendido desde la retaguardia de la fila de jinetes, sosteniéndose en precario equilibrio sobre su montura. En su brazo derecho portaba una larga lanza que agitaba sin cesar, como si estuviese dispuesto a arrojarla contra el primero que se interpusiese en su camino. Todos se hicieron a un lado para dejar paso al rey, y finalmente este se plantó solo delante del pequeño tigrelobo. Detuvo el caballo entre una nube de polvo, alzó el brazo de la lanza y la arrojó hacia el animal, que cayó al suelo ensartado de lado a lado. Entre los cazadores que acompañaban al rey se hizo el silencio más absoluto. Solo Harald gritaba sin cesar que había cazado a un tigrelobo. En el éxtasis del momento, ordenó a sus hombres que se llevasen a la criatura a palacio para que su cabeza adornase el salón del trono.

Lur era una ciudad muy grande, pero los rumores corrían veloces. Pronto todos sus habitantes se enteraron de lo sucedido, y la antipatía que sentían hacia Harald se acentuó. En cada aparición pública de su rey lo abucheaban sin piedad, y pronto se empezaron a escuchar voces que pedían su abdicación. Finalmente, acosado por su pueblo y aconsejado por los más ancianos miembros de la corte, Harald publicó un bando pidiendo perdón por haber matado al tigrelobo, y anunciando que abdicaba en favor del príncipe Tercero.

El día de la coronación amaneció nublado. El que muy pronto dejaría de ser el rey Harald pensó que el mismo cielo quería acompañarlo así en ese triste trance que se veía obligado a pasar. Y todo por una estúpida cría de tigrelobo. Sacudió la cabeza para alejar esos funestos pensamientos y miró hacia su hijo, sentado en el trono y preparado para recibir la corona real, entre el jolgorio y el alborozo del pueblo. Lo quieren a él más que a mí, iba pensando Harald mientras se quitaba la corona. Cuando lo hizo el cuello, hundido por el peso de la misma, surgió de su torso como un resorte, haciendo que Harald se sintiese extraño. Demasiados años soportando esa carga, pensó, y qué poco se lo habían agradecido. A él, que había librado a Lur de las garras de Alais el Usurpador. Colocó la corona sobre la cabeza de su hijo, que inmediatamente se hundió unos centímetros entre sus hombros. El que desde ese momento sería conocido como Tercero I el Dispuesto recibió el aplauso más estruendoso que jamás se había escuchado en el salón del trono. Pero de fondo se oía algo más. Harald aguzó el oído y alcanzó a escuchar un tsss-chas rítmico, como un silbido seguido de algo muy pesado cayendo de golpe. Poco a poco los aplausos se fueron apagando, pero el tsss-chas se escuchaba aún. Quizá incluso más alto que antes. Harald miró alrededor, sorprendido al ver que nadie parecía advertirlo. El tsss-chas resonaba ya por todo el salón del trono, y justo cuando Harald pensó que se volvería loco, se detuvo. Se quitó las manos de los oídos y caminó hacia la salida entre los habitantes de Lur allí reunidos. Todos estaban inmóviles, mirándolo en completo silencio. Cuando Harald llegó a la puerta de salida se dio cuenta de que no podía pasar; una enorme guillotina estaba bloqueando el paso. Con espanto en la mirada y una película de sudor frío cubriendo su frente vio cómo la hoja reluciente subía hasta el punto más alto con un silbido, tsss. Entonces advirtió que su recién estrenado cuello se encontraba sujeto por el cepo, y sus manos aprisionadas. El mecanismo se liberó y la hoja cayó con un sonoro chas.

***

Abrió los ojos, desconcertado. El mundo a su alrededor estaba a oscuras. ¿Dónde estaba, qué había sido de él? Se llevó las manos al cuello y sonrió doblemente. Primero porque tenía uno, y segundo porque estaba de una sola pieza. Un toc-toc resonó en la oscuridad, y un rectángulo de luz apareció de la nada.

—Papá, es tarde, deberías levantarte ya.

Una voz de mujer lo llamaba. Era su hija, Primera. Se detuvo un momento, pensativo. ¿De dónde había salido ese nombre? Elena. Su hija mayor se llamaba Elena, no Primera. Menudo nombre absurdo sería ese.

—¿Papá?

—Perdona, Elena, enseguida me levanto.

—Date prisa, hoy tienes regata.

Juan Carlos sonrió de nuevo. Se levantó despacio, la edad no perdonaba. Se vistió y salió de la habitación. Justo cuando iba a cerrar la puerta le pareció escuchar algo. Como un tsss-chas lejano. Miró dentro de la habitación, pero el ruido no se repitió. Decidió no darle importancia y cerró la puerta, aunque no pudo evitar que un escalofrío recorriese su espalda cuando, lentamente, comenzó a bajar las escaleras.

 
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from A:

Em desperto deu minuts abans que soni l’alarma. El meu cos ja està preparat per afrontar el dia, però jo no. En aquest estat de consciència qüestionable em pregunto què estic fent amb la vida que m’han fet viure. La trentena es va acabant i ploro sense llàgrimes desitjant seguir dormint, «no vull continuar matinant. Si no ha sortit el sol, per a què?», penso de manera recurrent durant els primers cinc minuts. «Va, encén el llum i aixeca’t». Les cares allargades i ataronjades pels fanals a la boca del metro són gairebé pitjor quan es reconeixen dins del vagó. Totes afeblides per la condemna del primer tren d’entre setmana i amb els ulls encara inflamats per evitar que la llum blanca del vagó ens acabi de despertar. En aquest moment veig com el cafè que m’he pres no serà suficient per sobreviure el matí. En necessito un altre.

La mudança a Santa Coloma em fa pensar que no puc sortir de l’eterna Línia 1, sí, la vermella. En recorro la meitat cada dia. Un viatge d’anada que em porta estar cinc hores deixant-me l’esquena i l’olfacte entre productes d’higiene i baranes, esglaons i «hola, bon dia» a tothom que em personifica i es digna a saludar-me. Ells llueixen esmoquin i corbata, afronten un dia tres hores més tard que el meu i a mi ja em comença a tremolar la mà esquerra. El cor em batega cada cop més ràpid. Una ràbia involuntària cap a la seva feina se’m fica al pit i em fa vibrar. He d’escapolir-me un cop més per «anar al lavabo» fins que em rebaixa aquesta sensació d’asfíxia. Els miro i veig autòmats que recorren la ciutat de taxi en taxi, fa anys que han oblidat els transbords de metro, les filigranes per no xocar entre els cossos moguts per diferents objectius. Estructures d’esquelets tremololosos que van en direcció Hospital de Bellvitge o cap a Fondo, creuant-se a Plaça Catalunya i intercanviant mirades en la cerca de l’esperança de sortir del subsol en el qual estan ficades les seves vides. Agafar seient de tornada és impossible. A aquella hora es barreja l’olor de perfum amb el de les aixelles esgotades, les visions romàntiques de la ciutat amb les ànimes perdudes, les càmeres de fotografia plenes de múltiples arquitectures amb els Candy Crush de supervivència. Agafo el mòbil, em poso música binaural als auriculars i m’abstrec d’aquest espectacle.

Després de sopar les sobres del migdia, agafo les dues pastilles, una pels nervis i l’altra pels ànims. Una me l’empasso amb un glop d’aigua i l’altra la dissolc sota la llengua, desitjant poder descansar, «aquesta nit sí, si us plau, ho necessito». Caic al llit després d’una jornada laboral intensa. El meu físic fofo busca més espai del que hi ha a un llit de noranta. El meu cervell treu guspires com les d’una derrapada d’emergència ferroviària. En apagar l’interruptor de la làmpada de la tauleta de nit, el meu cervell comença a projectar imatges viscudes fins que, hores més tard, aconsegueix travessar la línia d’aquesta dimensió.

 
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from A:

Vaig esclatar a plorar quan em van tirar per sobre del cap aquella aigua beneïda. L’aigua com a llampec, el meu crit com a tro. Amb aquest ritual quedava segellada la meva fe, el meu camí dins del cristianisme: m’havien batejat.

Creus per casa, processons acompanyades d’espelmes i un silenci quan algú moria. “Adeu siau”, “Ay Déu meu” o “si Déu vol” eren expressions rutinàries. Tinc desdibuixats els records de l’assignatura de religió, però veig amb claredat les vacances de Nadal, el gaudi del dijous gras, la il·lusió de quan trèiem peus a la vella Quaresma i la celebració de l’abstinència escolar durant els dies de Setmana Santa. Sense saber gaires perquès, vaig iniciar la catequesi. Durant dos cursos, se m’havia incorporat aquesta formació catòlica al meu calendari per aprendre les respostes de les grans preguntes que la vida et planteja. No recordo que fos un curs especialment complicat ni farragós: pintàvem, cantàvem i jugàvem dins dels passadissos i amagatalls que ens oferia la part oculta de l’església més gran del barri. Tot era rialles i fer deures, fins que un dia, de sobte, tot va adquirir una altra magnitud. S’apropava el moment esperat per la nostra gent més propera i estimada, la família, i vam rebre una creu d’or pagada pels nostres avis, la nostra «primera Bíblia» de fil daurat escrita per Élisabeth Gilles-Sebaoun i l’entusiasme d’una gran celebració que ni de ben tros enteníem. Alguna cosa important estava a punt de passar i la nostra consciència, lluny d’estar ferma i decidida per prendre una gran decisió, rumiava pel món de ceres i pinzells, de guitarres i de balls que ens feien sentir vives. Havíem estat assajant molt. Faríem dos grups: un entraria per la part esquerra de l’altar i l’altre aniria per la part dreta. El sacerdot aniria al mig dels dos i, immediatament després de l’entrada, seuríem al banc en forma de semicercle. Allà ens esperarien les nostres famílies i les famílies de les nostres amistats. Després que el capellà narrés unes paraules, faríem cua per rebre el cos de crist, simbolitzat en un tros rodó de pa mullit, el qual hauríem de deixar desfer un cop introduït al nostre paladar. Estava tot estudiat i mecanitzat. No sabria com definir aquell dia, va ser tan... tan màgic! Va ser com un aniversari, però encara més gran, jo duia una vestimenta especialment preparada per l’ocasió, els ulls de tothom transmetien amor, delicadesa i compassió. Era l’espai per deixar enrere els pecats i acariciar la puresa, la bondat. Primer va ser l’eucaristia i després la celebració familiar a un restaurant de doble planta, amb gronxadors i sorra per fer i desfer tots els castells que vam voler. Quan va acabar el gran dinar, va arribar els moments dels regals. No podia ser, no m’ho podia creure, allò que més desitjava es vamaterialitzar: em van regalar la PS1! En forma de Playstation, va entrar a casa, com aquell qui no vol, la moralitat cristiana.

Passada la instrucció del bé i del mal pel cos, la vida va prosseguir igual, la primària va finalitzar entre plors i incerteses per donar pas a l’ESO. Un nou institut, noves cares, noves dinàmiques. Una etapa de canvis, de dir que NO. No a la confirmació, no a les figures arentals, no a les normes. Tot allò que estava malament, de sobte va agafar un regust plaent, un desafiament al qual ens havien ensenyat al llarg de la infantesa. I vaig aprendre que ho podia fer, i que depèn què no tenia conseqüències. Podia fer el mal i el dia seguia, i podia dormir sense cap tipus de remordiment. Algunes xuxes acabaven a la butxaca sense ser pagades, l’interior de l’institut se’ns obria els caps de setmana sense el rebombori d’un dia entre setmana, i les begudes espirituoses arribaven a les nostres mans sense tenir l’edat. Desafiaments i objectius que cada vegada es van fer més grans quan vam incorporar els ciclomotors a les nostres vides. El barri se’ns quedava petit i anàvem a d’altres on encara no ens coneixien per poder perpetuar els codis apresos. Ho podíem aconseguir tot amb molt pocs diners i una mica d’organització, la qual cosa ens empoderava com a grup. Vam acabar 4t d’ESO i aquella adrenalina va finalitzar, de sobte ens havíem fet grans i havíem d’escollir entre si eternitzar els estudis fent batxillerat o cicles formatius o si, al contrari, començar a treballar. Ja n’estava tipa d’estudiar, jo volia deixar-ho tot i iniciar la vida adulta, volia treballar: el què i el com m’era igual. Com era d’esperar, una gran força contrària provinent del meu pare i la meva mare va impactar i superar el meu desig, obligant-me a apuntar-me a algun d’aquests estudis postobligatoris, així que vaig triar iniciar un CFGM d’informàtica, ja que el batxillerat em resultava massa per a mi.

L’adolescència es va anar allargant i el meu cos cada vegada vibrava més amb les enganxines antiautoritàries estripades i descolorides que em trobava pel carrer, les pintades a mig fer i amb faltes d’ortografia que apel·laven a un odi comú cap a la policia i la gran fletxa-llampec encerclada que simbolitzava l’okupació. A través de cartells em vaig sumar a una manifestació en contra d’un desallotjament que anava a succeir a La Bonanova. Vaig fer-me amb la indumentària necessària i vaig nodrir-me de tota aquella energia de la gent organitzada. El poder d’una A encerclada ens empenyia sense un destí. Vaig gaudir de l’anonimat que ens atorga la cara tapada i em vaig deixar endur per la ràbia i el plaer, dues emocions que unificaven els batecs dels nostres cors, els cops de martell contra botigues, bancs i immobiliàries i les mirades lluents per la llum intermitent d’un foc que deixava enrere tot allò que ens havia estat violentant. Sense dubte, allà vaig abjurar.

No obstant això, mesos més tard vaig tornar a connectar amb els meus orígens teològics. Aquest cop, però, no va ser ni un capellà ni a l'església. Aquest cop va arribar en format de carta a casa meva. Era una citació judicial, on se m’acusaria d’haver comès delictes de desordres públics, danys i atemptat contra l’autoritat. Allà vaig comprendre que la moralitat apresa al llarg de la catequesi també tenia forma de sistema judicial, de policia i de totes les empreses i persones que giren entorn la propietat privada. Va ser aquí quan vaig descobrir les mostres de solidaritat de les persones que organitzaven aquesta manifestació, on vaig trobar el meu lloc en aquest embolic de l’espiritualitat i on vaig agafar consciència per decidir què fer amb la meva vida. Va ser amb vint anys i no amb vuit. Va ser des de l’horitzontalitat i no des d’un home cis i blanc explicant-me històries. La comunió érem tota aquella gent desconeguda que, a poc a poc, es va tornar en amistats i en grups d’afinitats, les manifestacions i les assemblees els meus rituals i l’okupació l’eina per sobreviure en aquest mar de ciment.

 
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from Anarrrcoteca

Bienvenides a esta pequeña biblioteca de barrio virtual.

De cara al 8m voy a poner textos anarcofeministas y/o de anarcofeministas. Esta colección no se habría podido subir sin la ayuda de @majo@xarxa.cloud ni de @yoquese@frikiverse.zone, que han aportado textos y fanzines. Recuerdo que si se quiere aportar algún texto o sugerencia, podeis escribir a urraca@tuta.io

Audiovisuales: Ni dios ni patrón ni marido https://tube.todon.eu/w/hnLjw1RavJyM92ucMaJs2t

Louise Michel, la rebelde https://tube.todon.eu/w/2zLJfKpbHeZGdnSgFGP5BD

Indomables, una historia de mujeres libres https://tube.todon.eu/w/3911wSjs6oLY7CeDSECbWV

Anarchist from Colony https://tube.todon.eu/w/pfdp3oLp5UnagABAuLEyar

Textos: https://archive.org/details/anarcofeminismo_202603 1- Antología anarcofeminismo 2- Chiara Bottici – Manifiesto anarcafeminista 3- El Solidario 11 primer artículo Louise Michel 4- Emma Goldman – El sufragio femenino 5- Emma Goldman – Textos feministas 6- Emma Goldman – Viviendo mi vida 7- Fumiko Kanenko – The prison memoirs 8- Furiosas antipatriarcales 2021. Fanzine cultural 9- Gloria Espigado – Las mujeres en el anarquismo español 10- La Voz de las Abuelas. Fanzine histórico 11- Peggy Kornegger – Anarquismo, la conexión feminista 12- Periódico Mujeres libres (13 volúmenes) 13- Reflexiones sobre AnarcoTransFeminismo 14- Reflexiones sobre Anarquismo, Feminismo... Y lo que surja 15- Sugako, Kanno – Reflexiones en el camino hacia la horca 16- Texto sobre anarcofeminismo

Nos leemos en la barricada.

 
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from Anarrrcoteca

Bienvenides a esta pequeña biblioteca de barrio virtual.

Comentar que son libros no solo del territorio ocupado por el estado español, si no que hay libros de varios lugares y luchas particulares.

Se agradecen donaciones de libros, fanzines, escritos, imágenes o lo que sea que tenga que ver con la pedagogía libertaria, como por ejemplo, este documental:

https://tube.todon.eu/w/vSjHwW6oUYqLEhvjvBV2Ub

Dejo el link a los libros lo primero y detallo los libros que se encuentran ahí.

https://archive.org/details/pedagogialibertaria

1- Abel Lisman – Pedagogía Incendiaria. La escuela tiene los días contados.

2- Adrián Soto Salmerón Y Martín Luengo – 35 años, Paideia, la escuela de la
anarquía.

3- Ana Sigüenza – La pedadogia libertaria.

4- Angel Cappelleti – Ferrer i Guardia y la Pedagogia Libertaria.

5- Angel Cappelletti – Francisco Ferrer i Guardia y la pedagogía libertaria (otra versión).

6-Auridice Cabañas – Pedagogías libres en la intersección entre el arte, la tecnología y los videojuegos.

7- Carlos Diaz y Félix Garcia – Ensayos de Pedagogia Libertaria.

8- Charles Fourier – Educar para la libertad y la felicidad.

9- Colectivo Libertario Magonista – Educacion Libertaria y comunalidad.

10- Dora Barrancos – Anarquismo, educación y en la argentina a principios del
siglo XX.

11-Eliseé Reclus – El porvenir de nuestres hijes.

12-Élisée Reclus, Educación.

13- Félix Carrasquer – Escuela Eliseo Reclus. Una experiencia de educacion autogestionada.

14- Félix García – Escritos anarquistas sobre educación.

15- John Taylor – Historia secreta del sistema educativo.

16- Josefa Martín Luengo – La Escuela de la Anarquía.

17- La anarquía explicada a les niñes.

18-Marcelo Maldonado – Esbozos de pedagoga libertaria en el altiplano.

19- Paideia, una escuela libre – Memorias.

20- Paul Goodman – La deseducación obligatoria.

21- Paul Robin – Manifiesto Educación Integral.

22- Pedro García Olivo – Educando en la Docilidad.

23- Pedro García Olivo – La bala y la Escuela. Holocausto indígena.

24- Proyecto Educativo Libertario – Una Conversacion Sobre Educación Libertaria con Silvio Gallo.

25- Ricardo Mella – Divagaciones sobre la enseñanza.

26 Sebastian Faure – La Ruche una Experiencia Pedagógica.

27- Selección de Escritos – Educacion Anarquista aprendizajes para una sociedad libre.

28- Silvio Gallo- El paradigma anarquista de la educación.

29- Tina Tomassi – Brevario del pensamiento educativo libertario.

Nos leemos en la barricada.

 
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from Anarrrcoteca

Bienvenidas/es/os a esta pequeña biblioteca de barrio virtual.

Comentaré un poco lo que voy a hacer:

  • Subir libros, manuales, fanzines, imágenes y en general, textos de carácter libertario, asambleario, pedagógico y antiautoritario.

  • Categorizar de diferentes formas los textos según los temas que traten, excepto cuando no sepa catalogarlos por no haber leído el libro, que irán a miscelania.

He de reconocer que no he leído muchos de los textos que voy a subir ya que he estado como un ratoncillo que guarda comida para tiempos duros. Si cualquier texto contiene opiniones discutibles (o directamente navajeables), se procederá a quitarlos comentando el por qué.

De momento, voy a ir subiendo poco a poco los textos y vamos viendo cómo ampliar esta parcelita de apoyo mutuo y autogestión poco a poco.

Nos leemos en la barricada.

 
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from Serendipias

Hace unas semanas vi un vídeo de una conocida booktuber donde hablaba sobre las nuevas tendencias literarias, según ella, en un tono distendido, ya se trata de contenido de entretenimiento.

No obstante, hubo algo que me llamó la atención y es el regreso de los clásicos literarios.

El motivo me sorprendió (y la vez no, por desgracia).

Las novelas clásicas anteriores al siglo XX (incluso las de los inicios de este mismo siglo) suelen ser reeditadas constantemente por las editoriales con picos en los cuales llegan más al mainstream por la publicación de ediciones especiales, adaptaciones recientes al cine,...o simplemente por la cultura pop.

Esto ha pasado recientemente con Drácula, Frankestein y Cumbres Borrascosas, por ejemplo. En resumen se podría decir que nuevos tiempos necesitan nuevas adaptaciones.

Pero a lo que iba, independientemente de esta necesidad de renovación del lenguaje cinematográfico hay otro factor que devuelve a los lectores a desear revisarlos y es la irrupción de la IAgen (en absolutamente todo lo que imaginemos) tal y como apuntaba esta booktuber no tenemos la certeza de que las novelas publicadas a partir de 2022 están escritas con ayuda de una IAgen o no (en realidad ya hay personas expertas en detectar si es así) aunque tampoco es plan de meter a todo el mundo en el mismo saco (los autores que escriben sus novelas/obras sin ayuda de la IAgen existen).

A mi esto de la IAgen me cabrea mucho, en la ilustración parece que está medio normalizado con la excusa de que es “una herramienta más” y que “hay que convertirla en una aliada”.

Ya se han publicado libros que están hechos claramente mediante esta tecnología por su estética Pixar. Así que no me extraña que se haga también la literatura mainstream donde es más complicado detectarlo a simple vista. Como nos decían en el cole: si copias te engañas a ti mismo (en realidad es algo más complejo que solo copiar).

Sin embargo, creo que esto es más que eso, es el capitalismo que nos come y la imperiosa necesidad de crear por crear para inundar de contenido las redes sociales sin importar que el resultado tenga un mínimo de calidad.

Otra de las tendencias literarias de este año según esta booktuber era el regreso de la poesía, por los motivos que por el regreso de los clásicos y también porque los lectores necesitamos volver a leer pausadamente.

Lo suscribo 100%

 
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from myreviews2024

Recuerdo la primera vez que entré en Pandora. No fue un lugar; fue un estado mental. Un horizonte dentado, colores que parecían pintados con electricidad y un humor que no pedía permiso para existir. Borderlands nunca fue simplemente una saga de disparos con botín; fue una celebración del exceso, una caricatura consciente de sí misma, una ópera espacial donde el absurdo y la emoción compartían escenario.

El logo de Borderlands 4 apareciendo sobre un fondo de caos, balas y estilo artístico de cómic característico de la saga.

Ahora, al pensar en Borderlands 4, siento algo distinto: no solo anticipación, sino curiosidad. ¿Cómo se expande un universo que ya parecía estirado hasta el límite de su propia exageración? ¿Cómo se reinventa el caos sin traicionar su esencia?

El legado del ruido y la risa

La identidad de Borderlands siempre ha estado hecha de contrastes. Un mundo áspero, casi inhóspito, donde la violencia estilizada convivía con diálogos que rozaban la comedia absurda. Personajes excéntricos que parecían salir de un cómic febril, pero que, de alguna manera, lograban dejar huella emocional.

Si Borderlands 4 quiere trascender, no basta con añadir más armas, más números flotando en pantalla o más rarezas cromáticas. El desafío es más delicado: encontrar una nueva cadencia dentro del ruido. Transformar el frenesí en algo que no solo impresione, sino que permanezca.

Una guarida secreta de banda oculta tras una cascada de ácido, con luces de neón parpadeando en la entrada.

La saga siempre entendió que el botín no era solo recompensa mecánica, sino promesa narrativa. Cada arma era una pequeña historia: un fabricante con personalidad propia, un efecto secundario inesperado, una descripción cargada de ironía. Imagino que en esta nueva entrega esa filosofía podría evolucionar hacia sistemas aún más orgánicos, donde el equipo no solo modifique estadísticas, sino estilo, estrategia y hasta identidad.

Más allá de Pandora

Uno de los movimientos más significativos en entregas anteriores fue expandir el mapa estelar, salir del desierto rojizo y explorar otros paisajes. Si Borderlands 4 decide profundizar esa expansión, no se trataría solo de cambiar biomas, sino de redefinir atmósferas.

Un nuevo planeta no debería ser solo un telón distinto, sino un pulso diferente: climas que influyan en el combate, ciudades verticales que alteren la movilidad, entornos que respiren historia. La dirección artística siempre fue una de las fortalezas de la saga; ese trazo cel-shading que convierte cada escena en viñeta viva. En hardware actual, ese estilo podría alcanzar un nuevo nivel de detalle sin perder su carácter artesanal.

Imagino cielos que mutan con el paso de las horas, tormentas que cambian la lectura del terreno, asentamientos que parecen construidos con restos de sueños industriales. En Borderlands, el entorno nunca fue neutro; siempre fue un personaje más.

El jugador intercambiando armas sobre la marcha durante un tiroteo, pasando de una escopeta a un lanzacohetes en fracciones de segundo.

El humor como equilibrio

Hay algo frágil en el humor. Cuando funciona, ilumina. Cuando se exagera, se diluye. Borderlands 4 tiene ante sí la oportunidad de refinar su tono: conservar la irreverencia, pero permitir más matices.

Las entregas previas mostraron que detrás de la sátira corporativa y los chistes meta había espacio para momentos de pausa, incluso de melancolía. Esa combinación es la que da profundidad. Un mundo que solo grita termina por agotarse; un mundo que alterna intensidad con silencio logra resonar.

Quizá el verdadero salto evolutivo no esté en la cantidad de líneas ingeniosas, sino en su intención. Personajes que no solo provoquen risa, sino que sorprendan por su vulnerabilidad. Antagonistas que no dependan exclusivamente del carisma estridente, sino de convicciones que inviten a reflexionar, aunque sea por un instante.

Un anuncio dentro del juego para el pase de temporada, mostrando siluetas de futuros personajes y destinos.

Mecánicas que respiren libertad

En lo jugable, la saga siempre destacó por su fluidez cooperativa. Entrar con amigos, repartir roles de manera casi intuitiva, descubrir sinergias inesperadas. Si Borderlands 4 logra profundizar en esa cooperación —quizá con habilidades que evolucionen según cómo se usen en equipo— podría transformar la experiencia en algo aún más dinámico.

También hay espacio para sistemas más flexibles. Árboles de habilidades que no solo desbloqueen poder, sino que planteen decisiones significativas. ¿Especialización extrema o versatilidad arriesgada? ¿Daño inmediato o control estratégico del campo? El equilibrio entre accesibilidad y profundidad será clave.

Y luego está el ritmo. Borderlands siempre fue vértigo, pero el vértigo necesita respiración. Misiones que alternen intensidad con exploración libre, instancias que permitan simplemente deambular, escuchar transmisiones lejanas, observar detalles que no exijan disparar para existir.

Tecnología al servicio del estilo

Con la potencia de las consolas y PC actuales, Borderlands 4 podría ampliar su escala sin sacrificar claridad visual. Iluminación más compleja, físicas más reactivas, densidad de elementos en pantalla. Pero lo esencial es que todo eso sirva al trazo distintivo de la saga.

Un potenciador elemental de fuego cubriendo el arma del jugador, las llamas reflejándose en el casco mientras se prepara para disparar.

El cel-shading no es una limitación; es una declaración. Significa que la realidad en este universo siempre está ligeramente exagerada, como si cada escena fuese una ilustración que decide moverse. Mantener esa coherencia estética será tan importante como cualquier innovación técnica.

La pregunta que permanece

Más allá de mecánicas y gráficos, lo que realmente define a Borderlands es su energía. Esa sensación de que el caos puede ser colorido, que el exceso puede ser expresivo. Borderlands 4 tiene la tarea de conservar esa chispa sin repetirse.

No necesita reinventar su ADN, pero sí escucharlo con atención. Entender qué parte del ruido era emoción genuina y cuál era simple inercia. Ajustar el volumen sin perder la música.

Si logra ese equilibrio, podría convertirse no solo en la siguiente entrega, sino en una reafirmación. Una prueba de que incluso las sagas más estridentes pueden evolucionar con elegancia. Que el humor puede madurar sin perder filo. Que el botín puede seguir sorprendiendo.

Al final, lo que espero de Borderlands 4 no es únicamente más armas ni más enemigos excéntricos. Espero un mundo que me invite otra vez a perderme en su ironía, a encontrar belleza en su desorden, a recordar que el videojuego puede ser al mismo tiempo espectáculo y sátira, ruido y reflexión.

Porque en ese contraste —entre explosión cromática y pausa íntima— es donde Borderlands siempre ha encontrado su verdad.

 
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from A:

Ni culpable ni innocent

Sobre meu reposen les engrunes no recollides i les taques seques de les salses i les begudes del sopar de dimarts. Trobo a faltar la barreja de tonalitats i les històries d’aquestes dues humanes que cada dia recolzen els seus avantbraços al meu perfil. Crec recordar que van dir que tornaven a finals de setmana. M’entretindré en anar absorbint i canviant de forma aquestes restes.

—Hola xuli, com t’està anant amb la teva família? Has anat a veure al Joan? —Va escriure la Cris atabalada des de casa de la seva família. —Guapii <3, per aquí va tot bé, ja saps... apagant focs, però bé. Vaig fent dia a dia, tot i que encara no he pogut anar a veure al meu germà... I tu, com estàs? —Bé, bé, estic notant com els meus pares es fan grans, però bé. —Escolta, tia... Al final vaig dimarts a Ponent... —va dir amb un to de veu suau—, vols que aprofiti i li digui alguna cosa de part teva al Joan? —No, no et preocupis, en realitat vull iniciar jo la comunicació amb ell, gràcies. —D’acord, com tu vegis, que vagi bé, ens veiem dissabte al pis! :) —I amb aquesta emoticona, l’Anna va sepultar la conversa de xat.

— Hola? —Va dir la Cris en arribar. Un cop més, el silenci li va reconfortar. Cada cop que marxava d’aquell pis, desitjava tornar i reconnectar des d’aquest punt: estirada sobre el sofà, amb els ulls oberts i la mirada absorta. En lloc de veure les irregularitats del sostre, li venien imatges d’escenes viscudes a casa de la seva família, de projeccions futures i el vaivé al pit de les emocions que estava sentint. —It’s my life, it’s now or never..., sonava a tot volum als cascos de l’Anna. Sense ni tan sols assabentar-se, estava reproduint la cançó a través de les seves cordes vocals, com si de la oïda a la boca hi hagués un conducte directe d’entrada i sortida d’àudio. Amb això, es dona per finalitzat el moment meditatiu de la Cris. —Hellooo! —Va dir la Cris per advertir de la seva presència a la sala d’estar. —Ostres, quin ensurt! No sabia que estaves per aquí! —Va exclamar al veure-la tombada al sofà. —He intentat avisar-te, però venies amb els cascos i no m’has escoltat. —Bua tia, tenia moltes ganes de veure’t, necessito parlar d’en Joan. Ahir vaig anar a veure’l i no està gens bé, ja saps que ell de vegades és un gilipolles, un més, però diria que li vindria bé veure a algú més que no fos la seva pròpia família —Va dir l’Anna mentre invadia tot el sofà amb la jaqueta, la bossa, els cascos i el seu torrent de veu irrefrenable. Després que les seves cames quedessin per sobre del respatller del sofà, la Cris es va veure obligada a rectificar la seva postura. Gairebé demanant-li permís, va haver de moure les dues extremitats, es va reclinar sobre la paret amb les dues cames creuades i va sospirar. —Anna, saps que tinc la voluntat de fer-ho i que m’agradaria veure’l, també, però és que aquell lloc... —Bff Cris, ho sé, és una presó, una maleïda presó! Clar que és una merda, però joder, és el meu germà qui està allà dins aquest cop i podríem haver sigut tant tu com jo! On queda allò de“tres són un”? Eh!? Em preocupa veure’l així i se m’envaeix la tristesa cada cop que el carceller obre la seva boca per dir que s’acaba la visita... Estic desesperada! —balbotejava l’Anna entre llàgrimes, espasmes i sons aguts interromputs provinents de l'estómac. —No, saps que no és del tot així! —Va dir la Cris—. Li van pillar per no tenir en compte el que vam acordar. Si no hagués actuat pel seu compte, avui estaria a casa seva tan tranquil, tu relaxada i jo també, preparant el sopar en lloc d’haver d’estar parlant un altre cop d’ell. Ja et vaig dir que jo vull anar a veure’l, escriure-li una carta o donar el meu contacte perquè em truqui, però encara no m’hi veig capaç, tinc molt de dolor dins i encara m’estic recuperant del cop. Per a mi, tot això també està sent molt complex. —Quin cop!?, Cris, quin cop!? —el to de veu va augmentar, la ràbia s’estava apoderant de la tristesa i l’ambient es va tensar—. Cop el que jo tinc, que li han tancat, joder! I no em vinguis amb el discurs que va ser per culpa seva, que ja sabem que qui acaba allà dins és perquè hi ha gent a sou dissenyant els plànols de les presons, construint-les, fent lleis i aplicant-les a la gent pobra o a qui decideixi anar en contra d’aquest sistema de merda, no perquè siguis culpable o innocent. —Tia, aviam si t’entra al cap! Que no vaig a la presó no perquè sigui una presó. Tu saps que, per desgràcia, això que per a molta gent és tan sols una amenaça de càstig, per a mi ha sigut un clau durant tota la meva vida. Però no, no és per això que no he anat a veure’l. No hi he anat perquè no puc més, marxo! Estic farta d’estar entrant i sortint per aquests putos murs de formigó, estic farta de sentir que la meva vida s’interromp una vegada i una altra. —Deia la Cris mentre agafava consciència, a través de les tremolors del cos de l’Anna, de la dimensió que agafava l’afirmació que acabava d’expulsar. —Ho sento... de veritat, em sap greu... Però me’n vaig, fins aquí.

A tot això, encara no s’han adonat que tant les restes de dimarts com jo seguim aquí. He notat el gir involuntari d’un cargol i, amb ell, la inestabilitat d’una de les meves potes. No és el simple fet del pas del temps el que ens va transformant als materials, sinó les històries que succeeixen al nostre voltant. Amb elles canviem de valor, de forma i inclús d’espai. La Cris em va portar aquí i, des de la submissió que se m’atorga com a taula, em pregunto si ja formaré part d’aquest lloc o si, pel contrari, me’n portarà amb ella quan decideixi retirar totes les seves pertinences.

 
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from Serendipias

Hace al menos un año o dos retomé los blogs, los blogs porque ha acabado siendo más de uno.

Al principio estaba indecisa, no sabía bien sobre que escribir, pero sentía la necesidad de hacerlo. Finalmente me lancé sin tener un rumbo fijo. No obstante, en esta ocasión iba ser distinto, ya que no había ninguna presión de tener seguir las reglas del SEO (ni siquiera sé si ahora funcionarán por la implantación de IA metida en calzador en todas partes).

Obviamente a mayor constancia más alcance tienes (se hace lo que se puede), lo de escribir textos de más de mil palabras ya lo dejamos para otro día.

La verborrea nunca ha sido lo mío, en la palabra escrita tampoco, aún así es el lugar donde más segura me siento, junto al del dibujo donde cada vez gano más confianza.

El caso es que me he dado cuenta de que no estoy acostumbrada a recibir feedback (ni siquiera cuando tenía blogs literarios) y cuando hay un mínimo de interacción en un medio así ya me abruma.

Este temor lo he perdido un poco gracias al fediverso, también a Spacehey (quién iba a decirlo) y a que me he lanzado a escribir poesía echándole un poco de morro porque es algo que me sigue imponiendo porque yo que sé, nunca seré una Emily Dickson, pero luego recuerdo que Perreverte existe y se me pasa (Perreverte nunca ha escrito poesía que yo sepa, no obstante, me sirve como ejemplo de escritor mainstream).

En este último año también me he diversificado un poco (bastante). Ahora subo los poemas en el blog de Mataora donde además subo algún post relacionado con cuadernos y cosas artísticas.

En Spacehey subo principalmente mis dibujos, al igual que en Substack donde hay una gran comunidad de artistas y creadores en general (este el lugar más mainstream donde estoy ahora), mientras retomo Cara poco a poco.

Actualizo cuando puedo y/o tengo algo que decir. Aquí no sé lo que haré todavía, sin embargo, nunca lo he sabido, quizá sea mi sitio más random.

También donde he empezado a perder el miedo.

 
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from myreviews2024

Si hay algo que define Monster Hunter Wilds, es su capacidad de reinventar lo conocido. Y sin duda, el mapa de esta entrega no solo redefine cómo se juega, sino que también cómo se siente ser un cazador. Como alguien obsesionado con coleccionar cada arma, armadura y material, puedo decir con certeza que este mapa ha cambiado las reglas del juego de formas que nunca imaginé.

Un Vistazo Completo al Ecosistema

Imagínate esto: estás en pleno bioma, rodeado de paisajes deslumbrantes y fauna salvaje. Abres el mapa y, de un solo vistazo, tienes toda la información que necesitas. ¿Qué monstruos están cerca? Ahí están, con sus niveles de amenaza claramente marcados. ¿Qué materiales puedes recolectar? Todo está señalizado, desde plantas raras hasta vetas de mineral. Incluso te muestra qué monstruos están a punto de partir y cuáles están a punto de aparecer.

Mi personaje cabalga por un exuberante bosque mientras el mapa muestra los recursos y monstruos cercanos, planificando mi próxima caza.

Esto no es solo una herramienta; es una revolución. Como alguien que siempre busca optimizar su tiempo, este sistema me permite planear cada movimiento. Si un monstruo está a punto de irse, puedo priorizar recolectar recursos cercanos o preparar trampas para el próximo objetivo. No más expediciones frustrantes porque el monstruo se escapó a mitad de la caza.

Estrategia y Fluidez en Cada Movimiento

Una de mis estrategias favoritas es combinar la recolección de materiales con la caza. Por ejemplo, si veo en el mapa que una veta de mineral rara está cerca, marco un punto y mi montura me lleva directamente allí. Mientras tanto, monitoreo el tiempo restante del monstruo en mi lista de objetivos. Este nivel de planificación es posible gracias al mapa en tiempo real. ¡Es como tener una central de mando en tus manos!

Una escena en la que lanzo una bengala y veo cómo otros jugadores llegan para ayudarme a enfrentar a un monstruo imponente.

Además, la posibilidad de invitar a otros jugadores instantáneamente con una bengala agrega un toque cooperativo que se siente natural. Me ha pasado que, mientras recolecto materiales, veo que un monstruo imponente aparece en el mapa. Lanzo una bengala, y en minutos estoy luchando junto a otros jugadores, cada uno con su propio estilo y estrategias. Es un momento épico tras otro.

Recolección y Fabricación: El Sueño del Completista

Como alguien que busca completar absolutamente todo, desde armas hasta decoraciones, el mapa ha transformado la recolección en algo más que una tarea. Ahora es parte del flujo natural del juego. Cada bioma está lleno de recursos que no solo son visibles, sino también accesibles de manera eficiente. Puedes planificar rutas que combinen la caza y la recolección sin perder tiempo.

Reuniendo minerales raros en una zona volcánica mientras un monstruo aparece en la distancia, preparándome para la batalla.

Por ejemplo, en una sesión reciente, necesitaba pieles de un monstruo específico para una armadura. Vi en el mapa que estaba cerca de una zona rica en hierbas raras que también necesitaba. Planeé mi ruta, recolecté las hierbas y llegué al monstruo justo a tiempo. Este nivel de eficiencia hace que el juego se sienta menos como una lista de tareas y más como una aventura cohesiva.

Momentos Que Definen El Juego

Hay algo mágico en la forma en que todo se conecta en Monster Hunter Wilds. Recuerdo un momento en particular: estaba en una zona volcánica, recolectando cristales raros. El mapa me indicó que un monstruo que necesitaba para una espada estaba a punto de aparecer. Marcé el lugar, recolecté los últimos cristales, y justo cuando llegué, el monstruo hizo su entrada triunfal. La transición fue tan fluida que se sintió como si el juego estuviera coreografiado para ese instante.

Un primer plano de mi montura corriendo hacia un marcador en el mapa, con paisajes espectaculares extendiéndose a mi alrededor.

Y no se trata solo de eficiencia; se trata de la emoción de estar en control total de tu experiencia. Cada decisión, desde la recolección hasta la caza, se siente significativa porque el juego te da las herramientas para hacer que cada segundo cuente.

Un Futuro Difícil de Superar

Es difícil imaginar volver a los sistemas anteriores después de experimentar este nivel de integración y fluidez. El mapa de Monster Hunter Wilds no solo mejora la calidad de vida del juego; también redefine lo que significa ser un cazador. Ya no es solo una cuestión de enfrentarte a monstruos gigantes; es un baile estratégico que involucra cada aspecto del ecosistema del juego.

La pantalla del mapa abierta, mostrando un bioma completo con monstruos, recursos y rutas optimizadas para la caza.

Para los completistas como yo, esta es una versión definitiva de Monster Hunter. Cada sesión de juego se convierte en una oportunidad para avanzar hacia ese 100% de logros, no solo porque es posible, sino porque se siente satisfactorio en cada paso del camino.

Si aún no has probado Monster Hunter Wilds, prepárate para una experiencia que te hará preguntarte: “¿Por qué no jugamos así desde el principio?” Este es el futuro de los juegos de caza, y no hay vuelta atrás.

 
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from spectrumgirl

Como en cualquier ámbito del conocimiento, en el Desarrollo de Software la lectura, la búsqueda activa de documentación, manuales, respuestas en Stack Overflow y el estudio de código ajeno forman parte inherente del trabajo diario. Leer, investigar y construir patrones no es una excepción, sino la base misma de cómo aprendemos y evolucionamos y forma parte de la base de la ingeniería y del método científico.

Como en otras disciplinas científicas donde partimos de una formación previa, se hacen consultas a artículos, manuales o papers que se suele avanzar en muchos casos sobre conocimiento existente y es necesario desglosar lo ya creado para poder continuar. En definitiva, el Desarrollo de Software bebe de la lógica de la ingeniería y del método científico de observar, contrastar, reutilizar y validar antes de crear.

En este ambiente la creación de un modelo de lenguaje que intencionalmente puede hacerse valer de apoyo a priori supone un avance relevante, se amplía la accesibilidad al conocimiento técnico y a mi modo de ver materializaba algo altamente deseado, una herramienta de apoyo que no sustituye el criterio o experiencia pero si reduce las barreras de entrada que dependía solamente de búsqueda fragmentada y adicionalmente descentraliza el conocimiento.

¿Qué ocurre en este contexto?

En el sistema que vivimos esta herramienta es la chuleta por antonomasia en un examen en el que no ha estudiado un alumnado presionado por aprobar. Y el sistema del consumismo y FOMO gestionado por el mismo sistema provoca que tanto oportunistas exacerbados cuajen un discurso universal neoliberal donde el derroche de recursos tiene campo libre en nombre de la “Inteligencia Generativa”.

Se despliegan unas rondas de inversión sin precedentes en otra (y otras) Big Tech que dejan con algunas fisuras a otras Big Tech que tienen más poder y dinero que algunos países. Se ha dado con una perniciosa fórmula mágica: cantidades ingentes de datos en macrogranjas de servidores en espacios “vaciados” y poco código (que es lo que encarece) en esta macroestructura pero con mucha infraestructura física de procesamiento donde salen casualmente poderosas empresas (que tradicionalmente ya tenían poder) como NVIDIA u Oracle entre otras.

En todo este cóctel explosivo nos hablan de un paradigma sin precedentes, promesas de hacer todo más accesible para casualmente invertir en tu emprendimiento y empresa y, de paso, hacer algunos retratos de tu familia o amistades con estilos artísticos claramente copiados de artistas humanos y vivir en espacios donde la alta densidad de población y el encarecimiento de los productos es la norma mientras se ha dado con la fórmula para dar uso extractivista a las zonas más vaciadas reduciendo los recursos a pasos agigantados.

¿Dónde estamos quienes desarrollamos software?

Pues hablo de una de las realidades de tantas pero muchas personas estamos presionadas (porque en la ingeniería de Software nunca hay suficiente presión) y expuestas a empresas donde prima el uso de IA para ser más “eficientes” en lo que considero que es que seamos más rápidas y hagamos más cosas en menos tiempo en una industria que no es “industrial-productiva” sino de conocimiento y producción cognitiva. En una dinámica que si explota es porque ha sido “un caso claramente individual” y donde se delega la responsabilidad final al individuo. LA IA se vuelve una exigencia organizativa y se usa como moneda de cambio para desdibujar las responsabilidades sin aumentar el coste de revisión, validación y comprensión generando deuda cognitiva a la persona ingeniera.

Pero en el Desarrollo de Software siempre hemos tenido una gran exigencia... esto me recuerda a los sueldos que cuando se salen un poco del salario promedio tiene su moneda de cambio en exceso de trabajo, de responsabilidad, de presión y estrés.

 
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from myreviews2024

Si alguna vez has soñado con un juego donde la moda y la cacería de monstruos se encuentren en un baile perfecto, Monster Hunter Wilds te invita a vivir esa fantasía. Capcom ha llevado su mágica fórmula de diseño un paso más allá, dándonos no solo un mundo que respira por sí mismo, sino también una experiencia visual y emocional que te deja sin aliento. Como jugador obsesionado con la personalización de personajes y la moda, debo confesar que Wilds es el sueño hecho realidad para quienes amamos expresarnos dentro del juego tanto como fuera de él.

La nieve cruje bajo mis pies mientras avanzo por un paisaje helado, la niebla densa cubre todo excepto las imponentes huellas de un Barioth que estoy siguiendo.

Un Ecosistema Vivo y Palpitante

La primera vez que puse un pie en el mundo de Monster Hunter Wilds, sentí que estaba entrando en un ecosistema real, no en un escenario de videojuego. Los mapas no solo son enormes, sino que también están cargados de detalles que hacen que el entorno cobre vida. Olvida los paisajes “de postal” que a veces parecen estar ahí solo para que el jugador los admire. Aquí, los monstruos interactúan con su entorno de una forma tan orgánica que me dejó boquiabierto.

Estoy en lo alto de una colina rocosa, con un atardecer ardiente iluminando el cielo mientras un Rathian vuela majestuosamente a lo lejos. Es un momento tranquilo antes de la batalla.

Por ejemplo, mientras exploraba un bosque densamente arbolado, vi a un Rathalos enfrentarse a un grupo de Aptonoth. La pelea no era parte de ninguna misión, simplemente sucedía. Y ahí estaba yo, escondido tras unos arbustos, contemplando esta escena como un observador accidental. Este tipo de momentos, donde sientes que el mundo no te necesita para existir, son los que hacen que Wilds brille con luz propia.

La Moda del Cazador: Mi Estilo, Mi Regla

Hablemos de lo que realmente importa: la moda en Monster Hunter. Wilds no solo mejora la experiencia visual y de exploración; también lleva la personalización de personajes a un nivel sublime. Si eres como yo, sabes que no hay sensación más satisfactoria que ver a tu cazador luciendo espectacular mientras derriba a un monstruo gigante. Y aquí, la selección de armaduras y opciones de capa superpuesta (layered armor) es un sueño hecho realidad.

Corro a través de una densa jungla, esquivando ramas y saltando sobre troncos caídos mientras escucho los rugidos lejanos de un Tigrex que parece estar cada vez más cerca.

Uno de mis conjuntos favoritos hasta ahora es el que combina la armadura base de Nargacuga con elementos superpuestos del set de Mizutsune. Este look logra ese equilibrio perfecto entre agilidad y elegancia. La paleta de colores oscuros y plateados del Nargacuga se complementa maravillosamente con los detalles de escamas perladas de Mizutsune. Es como ser una pantera estilizada lista para cazar con gracia.

Por supuesto, también he experimentado con sets más extravagantes. Una combinación reciente incluye partes de la armadura de Zinogre con accesorios dorados del set de Gold Rathian. ¡Dime si no te sentirías como un rockstar medieval cazando monstruos con ese look!

Opciones de Personalización: Capcom Lo Ha Clavado

En términos de opciones de personalización, Capcom ha dado un salto impresionante. La cantidad de capas superpuestas que puedes desbloquear y personalizar parece casi infinita. Puedes mezclar estilos, texturas y colores para crear un personaje que realmente represente tu estilo personal. Esto no es solo una cuestión de estética; te ayuda a sentirte más conectado con tu cazador, convirtiéndolo en una extensión de tu propia personalidad.

Mi cazador posa triunfante con su arco decorado con motivos de Mizutsune, mientras un Anjanath yace derrotado a mis espaldas. El detalle de las escamas en su piel es increíble.

Mención especial merece la opción de personalizar hasta el más mínimo detalle, como los tonos de las telas o el brillo del metal en tus piezas de armadura. Pasé horas ajustando un set inspirado en un samurái futurista, mezclando piezas del set de Magnamalo con decoraciones de Ibushi. Cada caza se siente como una pasarela, y, sinceramente, es una de las razones por las que sigo regresando al juego.

Un Cambio de Estilo Visual

Monster Hunter Wilds toma un enfoque más realista en su estilo visual en comparación con sus predecesores. Mientras que Monster Hunter World tenía una estética un tanto exagerada y caricaturesca, Wilds opta por una paleta de colores más sutil y texturas más detalladas. Esto no significa que pierda su encanto; al contrario, le da un aire más maduro que personalmente encuentro refrescante.

Me escondo tras una cascada cristalina mientras un Astalos patrulla el área, su cuerpo electrificado iluminando la oscuridad de la cueva.

La transición al realismo también beneficia a la moda del cazador. Los detalles en las armaduras son más nítidos y complejos, lo que hace que tus combinaciones se vean increíbles desde cualquier ángulo. Ahora, cuando ajustas un conjunto en el menú de personalización, puedes ver cada pequeño grabado en el metal y cada pluma en las capas de tela. Es algo hermoso.

Conclusión: Moda, Caza y Libertad

Monster Hunter Wilds no solo es un juego; es una experiencia. Desde la inmersión en un mundo vivo hasta la satisfacción de construir tu propio estilo de cazador, este título es un deleite para todos los sentidos. Como alguien que prioriza la moda y la personalización, puedo decir que Wilds no decepciona. Cada caza es una oportunidad para expresarte, cada conjunto es una declaración, y cada momento en el juego te deja con ganas de más. Capcom ha creado algo especial aquí, y si eres fanático de la serie o alguien que está considerando entrar por primera vez, te garantizo que Monster Hunter Wilds tiene algo para ti. Solo asegúrate de lucir espectacular mientras cazas. ¡La moda también es parte del juego!

 
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