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#RecetasDeMissBrainslug

Sí, es verdadera devoción lo que hay en este país por las manzanas, qué le vamos a hacer.

  • 1 Mürbteig
  • 1 kg de manzanas
  • 1 huevo
  • Nata
  • Azúcar
  • Mantequilla

Pelar y cortar las manzanas y dorar un poco en una sartén con un poquito de mantequilla. Echarle especias si nos va la marcha (esta lleva un poco de cardamomo y nuez moscada). Dejar enfriar.

Forrar el molde con la masa y rellenar con las manzanas.

Verter por encima el huevo batido con una cucharada de azúcar y unas tres de nata.

Hornear unos 25 minutos a 180°C.

Tarta redonda de manzana.

Post original

Estiria es la región del sureste austriaco y sus productos más típicos son los culturistas que llegan a gobernador de California y, efectivamente, las calabazas. Sin embargo, la mayoría de los cultivos son de una variante ( Cucurbita pepo var. styriaca ) de la que solo se aprovechan las pipas para consumo humano, concretamente para el Kürbiskernöl . Este aceite se toma siempre frio. Tiene consistencia de petróleo pero un sabor a frutos secos que le va muy bien a esta crema.

  • 500 gr de calabaza Butternut o Hokkaido, pelada y cortada en taquitos
  • 3 chalotas (cebollas pequeñas y rojizas)
  • 125 ml de vino blanco
  • 500 ml de caldo de verduras
  • 125 ml de nata para cocinar
  • un poco de mantequilla
  • nata agria (Sauerrahm) o yogurt y por supuesto,
  • Kürbiskernöl

Pelar y cortar las chalotas muy finitas. Ponerlas en la cacerola con la mantequilla hasta que estén bien transparentes. Añadir la calabaza y dar unas vueltas. Echar el vino y dejar evaporar un poco antes de verter el caldo. Cocer a fuego lento durante 15 minutos. Dejar enfriar hasta que esté tibio.

Pasar por la batidora y si os gusta muy suave, por un colador. Volver a calentar y añadir la nata. Dejar al fuego lo suficiente para que la nata esté caliente pero sin que llegue a hervir.

Servir en platos hondos con un pegotito de Sauerrahm y un chorrito de aceite de pipas de calabaza.

La crema servida así de cualquier manera queda bastante resultona

Alternativas: – Yo no tenía vino blanco a mano y le he puesto prosecco. Ta rico también. – La nata puede ser normal, sin lactosa o sustituto vegano. – Sauerrahm se puede sustituir por creme fraiche batida, que suele ser más fácil de encontrar en supermercados españoles.

Post original

  • 2 huevos
  • 30 gr de mantequilla
  • 500 ml de Buttermilch (si no encontrais en el supermercado, una mezcla de yogur o nata ácida y leche os hará el apaño.)
  • 200 gr de harina fina
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1 cucharadita de levadura Royal
  • ½ cucharadita de sal

Derretir la mantequilla en una sartén, a poder ser de hierro. Verter en un bol grande y mezclar con los huevos y la Buttermilch. Batir hasta que quede homogéneo. Poco a poco, espolvorear los demás ingredientes y seguir batiendo.

Dejar reposar unos 10 minutos.

Calentar la sartén (la mantequilla que queda será suficiente para que no se peguen) y verter un cacito de la masa. Dorar por los dos lados y apilar en un plato. Amenazar de muerte a quien se atreva a tomar una tortita antes de que estén todas y la cocinera pueda comer tambien.

Plato con una tortita, compota de fresas y nata montada.

Van bien con todo: crema de cacao y avellana (Tip: Nocciolatta!), dulce de leche, frutas con sirope o nata montada...

Post original

  • 80 ml de leche templada (no caliente)
  • 1 cucharada de miel o azúcar moreno
  • 3 gr de levadura seca de panadería
  • 1 huevo
  • 30 gr de mantequilla derretida
  • 80 gr de puré de calabaza
  • una pizca de sal
  • 320 gr de harina
  • un poco de curcuma (opcional) para que el color sea más intenso pero cuidadín con la cantidad porque el sabor puede ser bastante dominante.
  • para los tallos: 8 clavos (de especia, no de ferretería)

Batir la leche con la miel/el azúcar y la levadura. En otro bol, mezclar el puré de calabaza con el huevo, la curcuma y la mantequilla. Juntar las dos cosas y batir suavemente. Echar la sal e ir poco a poco incorporando la harina hasta que quede una masa suave. Dejar levar durante una hora. Dividir en 8 piezas iguales y formar una bola con cada una. Con un cordel apto para horno dividir cada bola en ocho segmentos como en la primera foto y anudar. Dejar levar otros 30 minutos. Si se quieren más brillantes se pueden pintar con huevo batido antes de meter al horno a 180°C durante unos 20 minutos. Dejar enfriar sobre rejilla antes de ponerles los tallos/clavos.

Se pueden comer tal cual o rellenar de dulce o salado. La verdad es que como más me gustan es con un poco de mantequilla de la buena y ya.

Los bollitos en una cesta.

Post original

(literalmente: La chorradita del emperador)

  • 4 huevos
  • 200 harina fina (glatt)
  • 250ml leche
  • 2 cucharadas de pasas
  • 2 cucharaditas de azúcar
  • una pizca de sal
  • mantequilla

Separar claras y yemas. Montar las claras con la sal. Batir las yemas con el azúcar. Añadir poco a poco la leche y la harina hasta que resulte una masa suave. Mezclar suavemente con las claras montadas. Derretir mantequilla en la sartén (sin escatimar, como si no existiera el colesterol). Verter las pasas y la masa por encima, tapar y dejar cuajar un poco. Darle la vuelta como si fuera una tortilla y en cuanto empiece a cuajarse ese lado, romperla en trozos con una espátula de madera. Servir con azúcar glasé por encima y compota de ciruelas (Zwetschgenröster) templada en un bol aparte.

Será una chorradita, pero está chef's kiss.

Tip: En sartén antiadherente es más fácil pero con una de hierro sale bastante más rico ya que se tuestan los bordes. Esta cantidad es para una sartén bien grande y con alto riesgo de lesionar muñecas al voltearla – been there, done that. Igual es mejor hacer la mitad en una sartén algo más pequeña.

Post original

  • 200 gr mantequilla fria
  • 350 gr harina fina
  • 1 cucharadita levadura tipo royal
  • 1 cucharadita sal
  • 150 gr azúcar fina (no glasé)
  • 1 paquete de azúcar vainillada (8gr)
  • 2 huevos

Amasar 100 gr mantequilla, 75 de azúcar, la sal y un huevo. Añadir la harina con levadura e incorporar. Añadir el resto y amasar bien. Meter en un tupper y guardar 1 h en el frigo. Calentar el horno a 180°C (con ventilador) Estirar la masa con rodillo y sacar las formas e ir poniéndolas con cuidado sobre papel para horno. Hornear echándoles un ojo, porque el tiempo varia bastante con el tamaño y el espesor. Enfriar sobre rejilla.

Galletas en forma de erizo. Llevan ojitos de azúcar y las púas son de chocolate. Muy cuquis.

Guardadas en envase hermético podrían durar semanas, presente de condicional.

Post original

Significa literalmente: “masa tierna” y es una masa muy apañá que os sirve tanto para una quiche como para un strudel.

  • 160 gr de harina con una pizca de sal
  • 100 gr de mantequilla no salada

Echar la harina con la sal en un bol y formar un cráter en el centro. Verter la mantequilla a temperatura ambiente en trozos y 2 cucharadas de agua fría. Amasar. Si se resiste, añadir un poco más de agua.

Guardar en un tupper cerrado en el frigo durante > 1 hora antes de usar.

Esta receta es perfecta para principiantes: muy fácil, admite muchas variaciones y aguanta bastante bien hornos descompensados. Los vasitos de yogur aquí son de 250 gr, así que si utilizáis uno más pequeño tenéis que adaptar las cantidades.

  • 3 huevos
  • ¾ vasito de azúcar
  • 1 yogur (yo prefiero Sauerrahm = nata agria, pero con yogur también sale)
  • ¾ vasito de aceite (p.e. arbequina)
  • 3 vasitos de harina fina
  • 1 sobre de levadura tipo royal (16 gr), no de panadería!

Variaciones: – con ralladura de limón – con pepitas de chocolate – con zumo de mandarina y semillas de amapola – con lo que se os ocurra

Batir enérgicamente los huevos con el azúcar. Añadir el yogur/Sauerrahm y seguir batiendo pero más suavemente. Incorporar el aceite poco a poco mientras se bate. (Si le echáis ralladura o zumo, éste es el momento) Seguir batiendo e ir añadiendo la harina y la levadura poco a poco. Dejar de batir en cuanto la masa sea homogénea. (Mezclar ahora las pepitas de chocolate, las semillas o cualquier otro ingrediente sólido y mezclar suavemente con una espátula). Verter en el molde engrasado y hornear a 180°C (ventilador) durante unos 30 minutos. Dejar enfriar en el molde.

El bizcocho a punto de ser devorado

Post original

Ingredientes:

  • masa:

    • 250 gr de Topfen (requesón parecido a la ricotta pero algo más seco y ácido – si utilizais ricotta a lo mejor necesita más harina)
    • 125 gr de mantequilla fría
    • 250 gr harina
    • una pizca de sal
  • relleno:

    • 1 kg de manzanas algo ácidas, yo he utilizado Elstar
    • 1 bolsa (8 gr) de azúcar vainillado
  • 1 huevo para pincelar

Amasar los ingredientes de la masa y dejar reposar en un tupper en el frigo, por lo menos durante una hora (aguanta bastante más si lo queréis preparar con antelación). Pelar y trocear las manzanas y ponerlas en una sartén junto con el azúcar vainillado. Dejar que “suden” a fuego lento durante unos 10 min. Apartar y dejar enfriar completamente. Esto es importante para que la masa no se reblandezca al rellenarlo. Preparar el molde con mantequilla o papel para horno. Enharinar la encimera y sacar la masa del frigo. Aplanar con un rodillo hasta que tenga un grosor constante y sea más o menos el doble de grande que el molde. Recubrir la base del molde de manera que el borde suba 1 o 2 cm, según el tamaño del mismo. Recortar lo que sobre, hacer una bola y devolver al tupper/frigo. Verter las manzanas y repartir uniformemente. Calentar el horno a 180°C y volver a enharinar. Sacar el resto de la masa y amasar hasta tener un grosor constante. La forma da un poco igual. Cortar en tiras de grosor parecido. Colocar las tiras sobre las manzanas – según las ganas y maña que se tenga se puede hacer alternando verticales y horizontales o trenzando como en la foto. Coser los bordes con un tenedor para que no se abra durante la cocción. Pintar con huevo batido sin escatimar y hornear durante unos 25-30 minutos según el tamaño. Dejar enfriar un poco y cuando esté aún tibio, espolvorear con azúcar glasé y/o servir con helado de vainilla.

Esta cesta es cuadrada y con rejilla.

Bonus track: con la masa que os sobre, haceis una bola y al tupper/frigo. Mientras el pastel está en horno, la sacáis, le dais un par de viajes con el rodillo y la cortais en trozos más o menos triangulares. Los enrollais comenzando por el cateto más corto, les ponéis el huevo que haya sobrado, los meteis al horno y ya teneis unos pseudos croissantitos estupendos para la merienda.

Post original

  • 1,5 Mürbteig
  • ½ puerro cortado*
  • 2 cebollas tiernas*
  • 2 tomates maduros cortados en cubos**
  • 100 gr de jamón cocido*
  • 75 gr de mozzarella rallada
  • 3 huevos
  • 200 ml nata
  • perejil, nuez moscada, sal y pimienta

*) cortado a tiras

**) fuera de temporada mejor echarle tomates cherry que están algo mejor que los grandes. En este caso, es suficiente con cortarlos por la mitad.

Sofreir puerro y cebolla. Añadir los tomates y dar unas vueltas. Echar un poco de vino blanco, agua y/o caldo de verduras y dejar consumir. Amasar con rodillo y recubrir el molde con la masa. Batir los huevos y añadir la nata, queso, jamón y las especias. Verter el sofrito sobre la masa y por encima, los huevos batidos con lo demás. Hornear unos 30 min a 190°C recubierto con papel de aluminio (para la cuajación) y otros 15 min a 160°C sin cubrir (para la doración).

La quiche recién sacada del horno.

¿Que no teneis tiempo o cucharas para hacer la masa? Pues no pasa nada, las hay ya preparadas en el supermercado, y algunas hasta bastante buenas. Solo hay que desenrollar y forrar el molde. Eso sí, mirad bien el envase antes porque las hay circulares y cuadradas – no sea que os llevéis la que no es y os toque buscar la cuadratura del círculo.

Post original